Volvió el padrino: Ridley Scott se aburrió de ver su criatura en manos ajenas y decidió meter mano
El director de la original de 1979 confirmó que reescribe el guion de la próxima entrega de Alien, que pasará por encima de Romulus 2 y volverá a poner a David en el centro de la escena
Hay una vieja regla no escrita en Hollywood que dice que los creadores originales siempre vuelven a meter la cuchara cuando ven que les tocan el juguete. Y Ridley Scott acaba de aplicarla con la precisión de un bisturí en una sala de operaciones (vale la ironía, ya van a entender por qué). El director inglés, que en 1979 parió una de las criaturas más icónicas del cine de terror y ciencia ficción, confirmó en una charla con el medio francés AlloCine que está reescribiendo el guion de la próxima película de Alien. Y no lo hace con nostalgia: lo hace porque, según sus propias palabras, la entrega anterior no le cerró.
Estoy reescribiendo la nueva película de Alien. De hecho, de repente vuelvo a estar involucrado, soltó Scott, con esa mezcla de modestia britanica y ganas de recuperar el timón que ya le conocemos. Su diagnóstico sobre Romulus, la película de 2024 dirigida por Fede Álvarez, fue tan diplomático como filoso: La que salió el año pasado fue... bueno, está bien. Creo que necesita algo de ayuda, así que estoy de vuelta. Traducción al castellano rioplatense: no le gustó nada y decidió hacerse cargo.
Adiós Romulus 2, hola David
El movimiento tiene una víctima concreta y un regreso anunciado. La víctima es Rodo Sayagues, guionista y colaborador habitual de Álvarez, que venía trabajando en una continuación directa de Romulus. Su proyecto queda, por ahora, en un freezer del que no sabemos si alguna vez va a salir. El regreso es el de Michael Fassbender como David, el androide que se convirtió en el villano más inquietante de las últimas dos películas de Scott, y cuya historia quedó colgada en Covenant, la entrega de 2017 que muchos espectadores sintieron como una oportunidad perdida.
“Ya tengo una idea para la próxima Alien. Hicimos Prometheus y luego Alien: Covenant. Así que voy a retomar la historia donde la dejamos en Alien: Covenant. El personaje de Michael Fassbeder, básicamente, se cree ahora que es Ozymandias.”Ridley Scott
Lo de Ozymandias no es un capricho. Es el famoso poema de Percy Bysshe Shelley sobre una estatua egipcia destruida por el tiempo, que lleva grabado en la base el cartel Mira mis obras, tú, poderoso, y desespera. La cita, para los que no la tengan presente, es un recordatorio de que todos los imperios caen, incluso los de un androide que se cree Dios. Scott ya había cargado las tintas en esa dirección en Covenant; ahora, al parecer, piensa llevarla hasta el final. (A esta altura, si sos fan de la saga, o estás saltando de alegría o te estás agarrando la cabeza, y ambos extremos son razonables.)
Una saga con más idas y vueltas que el propio alien
- 1979: Ridley Scott estrena Alien, el clásico que define el terror espacial moderno.
- 1986: James Cameron toma el relevo con Aliens, la entrega más taquillera y querida por el público masivo.
- 1992 y 1997: David Fincher y Jean-Pierre Jeunet firman dos entregas con resultados desparejos que la saga prefiere no mirar mucho a los ojos.
- 2012: Scott vuelve con Prometheus, una precuela con ínfulas filosóficas que divide aguas.
- 2017: Llega Alien: Covenant, que cierra inconcluso el arco de David.
- 2024: Fede Álvarez presenta Alien: Romulus, que recaudó bien pero no convenció del todo al viejo Ridley.
Cuatro décadas, seis películas, y todavía seguimos hablando de xenomorfos, androides con crisis existenciales y naves destrozadas. Es casi como una familia disfuncional: cada director le deja el problema al siguiente y ninguno termina de cerrar la puerta con llave. Lo curioso del caso es el timing: cuando se estrenó Romulus, Scott felicitó públicamente a Álvarez con palabras elogiosas. Dicen que las mejores venganzas llegan con el tiempo. Esta no es una venganza, pero casi: es un correctivo en cámara lenta.
Mientras tanto, Fassbender debe estar repartiendo su agenda entre esta nueva Alien y sus proyectos habituales, y los fans quedan a la espera de saber si David finalmente se cobrará su revancha o seguirá acumulando frustraciones metafísicas en el rincón más oscuro del espacio. Lo concreto es que Scott volvió, y volvió para hacer lo que mejor sabe: mirar al vacío con cara de pocos amigos y decirnos que, en el fondo, todos vamos a morir (pero con muy buena producción).
Mi recomendación, si todavía no vieron Covenant y quieren llegar con el pecho blindado a esta nueva entrega, dense una vuelta por esa película antes de que Scott nos vuelva a arrastrar a su pesimismo galáctico. Y si son de los que prefieren quedarse con el recuerdo de la original de 1979 y de Aliens de Cameron, también está perfecto: nadie los va a juzgar (bueno, Scott probablemente sí, pero eso ya es problema de él).
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