Un fantasma, una sala de espera y una canción de Julieta Venegas que todavía suena
A dos meses de la tragedia que se llevó a Ernestina Pais, su amiga y compañera de elenco Rocío Igarzábal contó una historia que la dejó sin palabras: una desconocida se puso a cantar la misma canción que las dos habían escuchado juntas, a los gritos, en el auto.
Hay canciones que te gustan y punto. Y hay canciones que, de un día para el otro, se te transforman en un mensaje del más allá. A Rocío Igarzábal le ocurrió lo segundo, y lo contó con la voz todavía entrecortada, en un programa de radio, el 4 de septiembre pasado.
La historia arranca el lunes 29 de junio, exactamente tres días después de que Ernestina Pais muriera atropellada por un tren en San Isidro, cuando iba a hacer la función de la obra que protagonizaba junto a Igarzábal. Ese día, Rocío fue a hacerse un espinograma (un estudio médico, para los que ya estamos grandes y no andamos a tientas con las palabras). Poca gente en la sala de espera. Una mujer mayor se acerca, la reconoce y le suelta una frase que la parte al medio: su hijo había sido una de las últimas personas que estuvo con Pais en los minutos finales del accidente y estaba destruido por lo que había visto.
Hasta ahí, una de esas escenas que te dejan mirando el piso. Pero faltaba el golpe de efecto, el momento en que la vida se pone solemne sin pedir permiso.
Una canción y un mensaje
Cuando llamaron a Igarzábal para entrar al consultorio, otra mujer, sentada a varios asientos de distancia, con un nene chiquito al lado, empezó a cantar en voz alta. No cualquier cosa: "Todo está aquí", de Julieta Venegas. La misma canción que Rocío y Ernestina habían escuchado juntas en el auto, entre lágrimas, durante una de esas giras en las que se arma un vínculo que después la vida te revienta en la cara.
“Se me erizó la piel. Yo sentí que me estaba diciendo que ella estaba bien.”Rocío Igarzábal
Eso dijo Rocío, y uno la cree. Porque hay cosas que no necesitan explicación: te pasan y listo. A mí, si me llega a pasar algo así, no me queda otra que prender una vela y no tocar más el tema.
Una canción que se vuelve otra cosa
El contexto ayuda a entender por qué esa melodía, y no otra, le erizó la piel. "Todo está aquí" pertenece al MTV Unplugged de Julieta Venegas, y era, según contó Igarzábal, una de las canciones favoritas de las dos. Tanto que la inspiró a componer un tema propio para su hija, que va a formar parte de un disco previsto para el año que viene. O sea: la canción ya tenía peso emocional antes de la tragedia. Lo que pasó en la sala de espera fue, simple y llanamente, un añadido que nadie le pidió.
- La víctima: Ernestina Pais murió el 26 de junio en San Isidro, atropellada por un tren, mientras iba al teatro para hacer la función de la obra que compartía con Igarzábal.
- El lazo: durante la gira de esa obra, las dos actrices habían construido una amistad cercana, con viajes largos en auto y confesiones musicales de por medio.
- La señal: el 29 de junio, una desconocida cantó "Todo está aquí" en una sala de espera, delante de Igarzábal, sin conocer la historia previa.
- El cierre: desde entonces, la canción de Julieta Venegas ocupa un lugar nuevo en la vida de la actriz, asociado para siempre a la memoria de su amiga.
Si te pasó algo parecido alguna vez, ya sabés: no hay traducción posible. Es de esas cosas que se guardan para uno, o se cuentan una vez en la radio con la voz partida, y después se archivan para siempre. Mi recomendación, si te cruzaste con esta historia, es escucharla con auriculares y dejarla correr. Hay noticias que no se comentan: se absorben.
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