Voz Diario  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 +0,32%Dólar MEP $1.539,90 +0,44%Riesgo país 485 pb -1,22%
VIE, 11 SEPT 2026
Entretenimiento

Tomás Holder mostró las dos caretas de su cuerpo y dejó en evidencia que ninguna le servía

El ex Gran Hermano publicó una foto de cuando pesaba 125 kilos y otra de su paso por Ibiza con marcada definición. Lejos de vanagloriarse, aclaró que ese físico tampoco era un ejemplo: tenía sostén químico y lo pagaba con culpa cada vez que comía una hamburguesa.

GP
Gwen PritchardCultura y espectáculos · 11 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Hay una fantasía bastante instalada en las redes: la de que el cuerpo entrenado es, por definición, un cuerpo sano. Tomás Holder salió a dinamitar esa idea con dos fotos propias que parecen sacadas de dos personas distintas. La primera, de mayo de 2025, lo muestra en 125 kilos, encerrado en su casa, jugando PlayStation hasta doce horas por día y alimentándose a base de ultraprocesados. La segunda, de julio de este año, lo planta en una playa de Ibiza con una definición muscular que levantó suspiros en boliches y paseos. Una misma persona, dos cuerpos, dos mentiras.

Del sillón a la balanza, ida y vuelta

El muchacho contó que dejó el gimnasio siete meses antes de esa foto de mayo. Se aisló, perdió el rumbo y, según sus propias palabras, no encontraba soluciones. Lo que siguió fue el combo clásico de la cabeza que no para: sedentaricio total, comida de delivery y la pantalla como anestesia. Cuando se decidió a revertirlo, el péndulo se fue para el otro extremo: cinco meses de control estricto de la alimentación, balanza como juez diario y la culpa como compañía de cada comida.

“Mi cuerpo no es real, ni sano y tiene un soporte químico”Tomás Holder

Lo notable es que Holder no usó la foto buena para hacerse el marketing. Al contrario: la puso en duda él mismo. Dijo que ese físico de Ibiza no era sostenible en el tiempo y que dependía de un acompañamiento químico que no cualquiera puede ni debe bancarse. Traducido: estaba bueno para una foto en la disco, pero no para una vida normal. Y agregó un detalle que dice más que cualquier pose: comer una hamburguesa, algo que antes era un placer, se había transformado en un conflicto interno. Cuando una hamburguesa te genera culpa, algo se torció.

  • 125 kilos en mayo de 2025, tras siete meses sin entrenar y aislado en su casa.
  • Cinco meses de dieta estricta para llegar a la versión de Ibiza.
  • Culpa al comer, balanza como referencia diaria y sostén químico detrás del físico.
  • Un implante capilar realizado en marzo para corregir entradas, sin retoques faciales según su versión.
  • Un mensaje final dedicado a cuidar la salud mental por encima de la foto.

(Dato al margen: también contó que a comienzos de marzo se hizo un implante capilar para corregir las entradas que antes disimulaba con el corte. Negó retoques en la cara y le echó la culpa de los cambios en sus facciones a la dieta y a la barba. Se lo cree quien quiera, pero al menos fue consistente con su discurso: ni cuerpo ni cara editados a fuerza de Photoshop.)

Lo más interesante de todo esto no es la foto de Ibiza ni los 125 kilos. Es que Holder guardó la foto fea durante meses por vergüenza y ahora la sacó a la luz con una intención concreta: acompañar a alguien que esté pasando por lo mismo. Su cierre fue tan simple como efectivo: cuiden su salud y, sobre todo, su salud mental. Una recomendación sin vueltas, que es exactamente lo que hacía falta decir en un ecosistema donde todos muestran el peak y nadie enseña la meseta.

GP
Gwen PritchardCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo