Samuel L. Jackson, el tipo al que una secuela mediocre le arruinó la calle para siempre
El actor confiesa que no fue Pulp Fiction, ni Tarantino, ni el Óscar lo que lo convirtió en Samuel L. Jackson. Fue Zeus, un personaje en la tercera entrega de Jungla de cristal, el que le arruinó la vida (en el mejor sentido). Acá está la confesión.
Hay un dato que duele y que Samuel L. Jackson se encarga de repetir cada vez que puede: la película que le cambió la vida no es la que todos tenemos en la cabeza. No, no es Pulp Fiction. Es Jungla de cristal: La venganza (1995), esa secuela que casi nadie defiende en una sobremesa y que, sin embargo, le regaló al actor algo que ni Quentin Tarantino ni una candidatura al Óscar pudieron darle: que la gente lo reconozca en la verdulería.
La advertencia de Willis y el silencio del ego
En una entrevista para Masterclass, Jackson recordó un episodio del rodaje que parece sacado de un guion, pero no: fue real. Bruce Willis, su compañero en aquella Jungla de cristal 3 (y también en Pulp Fiction, claro), lo agarró aparte y le soltó la profecía: Cuando esta película salga, va a cambiarte la vida. Jackson, ofendido como cualquier actor que se precie, le retrucó y le preguntó por qué no decía lo mismo de Pulp Fiction. La respuesta de Willis fue un baldazo de agua bendita: Pulp Fiction va a ser buena, pero esta te va a cambiar la vida.
“Pulp Fiction fue genial. Jungla de cristal: La venganza fue mejor.”Samuel L. Jackson
El tiempo, siempre cruel con los que se confunden, le terminó dando la razón a Willis. Jungla de cristal: La venganza recaudó 365 millones de dólares en todo el mundo y se convirtió en la película más taquillera de 1995, un año donde Pulp Fiction había hecho apenas 213 millones. Una pavada, en el mundo de Hollywood, puede ser la diferencia entre ser un actor de culto o ser Samuel L. Jackson.
Lo que Zeus le dejó en la calle
Pero el cambio no fue solo de números. Fue, sobre todo, de vidriera. Jackson lo describió con una precisión que duele: La gente me grita mis frases en la calle, simplemente está pasando. Las cosas habían cambiado. Y la manera en la que podés negociar o elegir el tipo de cosas que te llegan es muy diferente. Ese es el momento donde triunfás.
Traducción para los que no hablan star system: a partir de Zeus, Jackson dejó de ser ese actor brillante al que nadie terminaba de ubicar, y se convirtió en el tipo al que todos contratan porque, en algún momento, todos vieron Jungla de cristal 3. Y eso, queridas y queridos lectores, es lo más parecido a tocar el cielo con las manos en esta industria: no hace falta que te quieran mucho, alcanza con que te reconozcan siempre.
- Pulp Fiction le dio el Óscar, pero no la calle.
- Jungla de cristal 3 le dio el reconocimiento masivo que ninguna otra producción pudo igualar.
- Bruce Willis se la vio venir antes que él, lo cual es un detalle humillante y delicioso a la vez.
- A partir de Zeus, Jackson eligió sus propios proyectos y construyó una de las carreras más prolíficas de Hollywood.
- La frase La gente me grita mis frases en la calle resume, mejor que cualquier biografía, qué significa haber triunfado de verdad.
Mi recomendación, ya que estamos: si solo conocen a Jackson por sus escenas en Netflix o por gruñir en Los vengadores, dense el gusto de ver Jungla de cristal: La venganza un domingo a la tarde, con unos mates y la conciencia tranquila. No es una obra maestra, no. Pero es la película que, según el propio protagonista, lo convirtió en Samuel L. Jackson. Y eso, créanme, vale más que cualquier estatuilla.
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