Siete meses vistiendo a La One: Florencia Tellado y la trastienda del vestuario que recrea a Moria Casán
Una sombrerera con dos décadas en publicidad y producción audiovisual se calzó el desafío de diseñar loslooks de la serie biográfica de Moria Casán. Cuenta cómo fueron las filmaciones, qué cosas se hicieron a medida y por qué solo tuvo una reunión cara a cara con la diva.
Me bajé del colectivo en Matienzo y Seguí, en pleno Palermo, y mientras cruzaba la vereda todavía estaba tratando de entender cómo alguien que se había pasado buena parte de su vida haciendo sombreros terminaba construyendo, pieza por pieza, el guardarropas de la mujer más extravagante del espectáculo argentino. La respuesta, claro, estaba adentro del taller: un loft de 145 metros cuadrados, con luz natural cayendo desde arriba, una mesa larga tapada de telas, hormas y papeles, y una mesa ratona con muestras de estampados que parecían sacadas del placard de una vedette de los años setenta. Ahí me esperaba Florencia Tellado, 43 años, con la tranquilidad de quien lleva siete meses seguidos durmiendo poco y soñando con faldas y volados.
Lo que sigue es la historia de cómo Tellado recibió el encargo para hacer el vestuario de la serie biográfica de Moria Casán, protagonizada por Griselda Siciliani, y de cómo ese trabajo la terminó cambiando como profesional. Porque ella venía de publicidad, no de ficción. Había hecho sombreros para Paco Amoroso en su paso por el Tiny Desk, le habían escrito desde la producción de Marilyn Manson para pedirle diseños por Instagram y llevaba 22 años armando looks para marcas y productoras, pero jamás había tenido que pensar en un personaje de punta a punta durante medio año.
Un audio en medio de un cumple y un proyecto que arrancó en julio de 2025
La propuesta le llegó por WhatsApp, en medio del ruido de un cumpleaños infantil. Un director audiovisual al que conoce del rubro le escribió preguntándole si se animaba a tomar el vestuario de la serie sobre Moria Casán. La primera reacción fue casi física. "Lo único que tenía en la cabeza era a Moria", dice ahora, ya en frío, mientras acomoda una percha con un tapado de plumas sobre la mesa de diseño. "Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único."
El proyecto se extendió desde julio de 2025 hasta febrero de 2026. La serie recorre toda la vida de Moria Casán sin un orden estrictamente cronológico, lo que obligó a construir un universo de vestuario que reconociera cada etapa sin perder coherencia: la vedette de los ochenta, la conductora de los noventa, la celebridad de los dos mil, la figura pública de los últimos años. Todo eso tenido que entrar en perchas que después convivan en el mismo plano.
Trajes a medida, ferias americanas y una única reunión con La One
Los trajes más importantes se hicieron a medida para cada actriz. El resto se alquiló, se compró o se reformuló a fuerza de tijera y paciencia. Mucho de lo que aparece en pantalla como "vestuario de época" salió, en realidad, de ferias americanas rastreadas durante los meses de producción, una a una, en recorridas que Tellado describe casi como trabajo de campo. "Tiene un estilo muy definido", explica. "En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no."
Con Moria Casán tuvo, hasta ahora, una sola reunión presencial. No fue en un set ni en un estudio: fue un cara a cara acotado, de esos en los que se define el tono de un trabajo entero. "Fue una sola reunión en persona, pero alcanzó", se sincera. Lo que siguió fueron idas y vueltas por teléfono, audios y referencias cruzadas, mientras en el taller se sumaban piezas para vestir a una diva que, en la ficción, atraviesa décadas.
Veintidós años de publicidad y tres maestras sombrereras
Antes de la serie, Tellado ya tenía una trayectoriarecognocible como milliner, es decir, diseñadora de sombreros. Aprendió el oficio con tres maestros: Hilda Juárez, sombrerera histórica del Teatro Colón; Laura Noetinger, elegida por la reina Máxima de Holanda; y Noel Stewart en Londres, responsable de piezas para marcas como Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret. De la etapa londinense rescata, sobre todo, la disciplina del silencio y la precisión: un error mínimo, un milímetro fuera de lugar, arruina el resultado final.
De ahí viene también uno de sus trabajos más resonantes: el sombrero que Paco Amoroso lució en su presentación en el Tiny Desk. Y de ahí, también, el contacto que le llegó desde la producción de Marilyn Manson, vía Instagram, para pedirle diseños propios. Lo que para muchos sería un pico de carrera, para Tellado fue apenas una confirmación: su lugar en el mundo es la cabeza de la gente, literalmente.
El taller de Matienzo y el sueño de vestir a Lady Gaga
El salto más reciente es el taller propio en Palermo, en la calle Matienzo, donde además de fabricar sombreros recibe encargos de vestuario y accesorios para producciones. Es un espacio pensado para probar, ajustar, equivocarse y volver a empezar. "Acá trabajo en lo que me gusta y con la gente que quiero", resume.
Para adelante, el horizonte es ambicioso. Aunque todavía no hay nada confirmado, Tellado no oculta su próximo desafío personal: vestuar a Lady Gaga, una artista que, en su lectura, comparte con Moria Casán esa obsesión por convertir cada aparición en un hecho estético. Mientras tanto, sigue atendiendo clientes desde Matienzo, con la mesa llena de moldes y la cabeza ya puesta en el próximo personaje que le toque construir. Antes de irme, me señaló una percha con un vestido largo, bordado a mano, todavía sin terminar: "Este es para la serie", dijo, como si fuera lo más normal del mundo. Y, en el fondo, para ella, probablemente lo sea.
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