El nombre más raro del anime que conquistó al mundo: por qué "Bleach" no tiene nada que ver con lo que cuenta
Tite Kubo rechazó "Black" y "White" antes de elegir una palabra que, traducida al español, es un producto de limpieza. La historia de cómo llegó al título más insólito del Big Three.
(Spoiler de hace más de veinte años: nunca tuvo sentido el título, y el manga ya terminó.) Cuando "Bleach" apareció en la revista Weekly Shonen Jump en 2001, junto a "One Piece" y "Naruto" conformó el trío sagrado que dominó el manga durante una década entera. Los fans lo llamaron el Big Three. Pero había un detalle que nadie cuestionaba: el nombre de la serie no hacía referencia a nada visible en la trama. Ni al protagonista, ni al conflicto, ni a la organización de que pelea contra monstruos con máscaras. Nada.
Ichigo Kurosaki, el héroe, tiene el pelo naranja. Los Shinigami visten kimonos negros. Los Hollows llevan máscaras blancas. Y el título dice "Bleach". O sea: lejía. Prácticamente el producto que usás para destrabar la pileta de la abuela en enero.
El descarte paso a paso hasta llegar a la lejía
El descarte paso a paso hasta llegar a la lejía
- Primera opción: "Black", porque los uniformes de los Shinigami son negros. Kubo lo descartó por considerarlo demasiado obvio.
- Segunda opción: "White", en referencia a las chaquetas blancas de los capitanes del Gotei 13 y a los uniformes de los Arrancar y los Quincy. Tampoco lo convenció.
- Tercera y definitiva: "Bleach", la palabra inglesa para lejía. La conexión llegó por el color blanco que el producto evoca y por su función purificadora.
En una entrevista con la revista Anime Insider en 2008, el propio Tite Kubo lo explicó sin vueltas: "Si ponés 'lejía', la gente lo puede asociar con el color blanco. Así es como llegamos a 'Bleach'". Una respuesta tan simple que suena a broma, pero que condensa toda la lógica de la serie.
Porque en el fondo tiene su lógica (y más capas de las que parece)
La lejía limpia y purifica. Exactamente lo que hacen los Shinigami con las almas corrompidas por los Hollows. Pero hay más lecturas, y ahí es donde el asunto se pone interesante.
El pelo de Ichigo parece decolorado, como si le hubieran tirado lejía encima. La estética de Kubo se sostiene en un contraste brutal entre blanco y negro, presente desde las portadas hasta los uniformes. Y hay un tercer piso, nunca confirmado pero difícil de ignorar: el álbum debut de Nirvana, editado en 1989, también se llama "Bleach", y su título hacía referencia a usar lejía como desinfectante en una campaña contra el SIDA. Kubo es fan declarado del rock anglosajón, mencionó a Radiohead y a Bad Religion entre sus influencias, así que el guiño es al menos plausible, aunque él nunca lo blanqueó.
“Si ponés 'lejía', la gente lo puede asociar con el color blanco. Así es como llegamos a 'Bleach'.”Tite Kubo, entrevista con Anime Insider (2008)
Lo que queda, en definitiva, es un título que funciona en capas: el color, la purificación, la estética visual y un posible guiño musical, todo comprimido en una palabra que, traducida, significa algo tan doméstico como el producto que tenés debajo de la pileta de la cocina. Y esa tensión entre lo épico y lo mundano, curiosamente, también define al manga entero: un pibe de pelo naranja que ve fantasmas y pelea con una espada gigante, en una historia que se tomó muy en serio a sí misma durante quince años.
Recomendación sin vueltas: si nunca leíste "Bleach" o si lo abandonaste por allá por el arco de Hueco Mundo, este es el momento ideal para revisitarlo con la mirada puesta en los detalles del título. Hay material de sobra para entender por qué Kubo eligió esa palabra en lugar de cualquier otra. Y de paso, te sacás la duda que cargás desde los quince.
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