Saltar al contenido
Voz Diario
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 -0,32%Dólar blue $1.540,00 0,00%Dólar MEP $1.542,90 +0,01%Riesgo país 589 pb +0,17%
SÁB, 10 OCT 2026
Vida

Treinta kilómetros de pozos que obligan a pisar con cuidado en la Ruta 40 neuquina

Viajeros que transitan el tramo entre Junín de los Andes y Zapala describen un deterioro severo de la calzada, con hundimientos grandes y cubiertos de agua que hacen casi imposible esquivarlos sin reducir la marcha al mínimo. Recomendaciones para quien tenga el viaje planeado.

CW
Carolina WehbeSociedad · · lectura 4 min
Treinta kilómetros de pozos que obligan a pisar con cuidado en la Ruta 40 neuquina

Eran cerca de las once de la mañana cuando paré en la estación de servicio a la entrada de Junín de los Andes para cargar combustible y estirar las piernas antes de encarar el tramo hasta Zapala. Mientras esperaba que me llenaran el tanque, un señor de unos cincuenta y tantos años, pelo canoso y campera de abrigo, se acercó a la ventanilla y me dijo, con esa mezcla de advertencia y resignación que suelen tener los conductores que conocen la zona: "De acá hasta Zapala, ojo. Vaya despacio porque la ruta está hecha pedazos". Me contó que él viaja seguido a Neuquén capital por trabajo y que, en los últimos meses, los pozos se multiplicaron. "No es cosa de uno solo, son treinta kilómetros seguidos en los que tenés que ir esquivando", insistió. Esa charla, breve y a la intemperie, mientras el viento frío del sur bajaba desde el volcán Lanín, fue el puntapié para entender por qué tantos viajeros que pasan por este corredor neuquina llegan a destino con la cubierta reventada, el tren delantero resentido y la paciencia por el piso.

Un tramo deteriorado y con agua acumulada

El segmento de la Ruta Nacional 40 que une Junín de los Andes con Zapala atraviesa una zona de estepa y meseta que es paso obligado para quienes bajan desde la zona de los lagos hacia el centro de la provincia o toman la ruta al sur. En los últimos treinta kilómetros, la calzada presenta un cuadro de deterioro severo: los pozos son numerosos, de dimensiones considerables y, según describen quienes la transitan, se extienden prácticamente sin interrupción. Las lluvias de las últimas semanas empeoraron el panorama, porque el agua se acumula dentro de los hundimientos y oculta la profundidad real del daño. El conductor llega, ve un charco, calcula que se trata de un pozo chico y, cuando lo cruza, descubre que era un pozo profundo que le pega un sacudón fuerte al vehículo.

El problema no es de ahora. Quienes recorren la zona con frecuencia coinciden en que el estado de la ruta viene deteriorándose desde hace tiempo y que el mantenimiento nunca terminó de resolverlo de fondo. Los reportes recogidos mencionan cubiertas reventadas, roturas en amortiguadores y alineación desbalanceada. Incluso hay viajeros que dicen haber suspendido futuros viajes en auto por esta zona y mencionan, como dato adicional, que la situación se repite en otros corredores cercanos como la Ruta Nacional 52 y la Ruta Nacional 51.

Qué tener en cuenta antes de salir

  • Circular de día y a velocidad moderada, porque los pozos son difíciles de ver de noche y, aun de día, el agua acumulada dentro de ellos engaña la percepción de la profundidad.
  • Llevar la cubierta de repuesto en buen estado y verificar la presión antes de salir, ya que los golpes más bruscos los recibe justamente el neumático.
  • Tener a mano el número de una grúa o servicio de auxilio mecánico, porque en varios sectores la señal de celular es mala o nula.
  • Evitar maniobras bruscas para esquivar pozos: bajar la velocidad y, si hace falta, pasar por el pozo a velocidad mínima es menos dañino que tirar la camioneta hacia el carril contrario.
  • Revisar suspensión, alineación y tren delantero al volver, porque las roturas a veces no se notan en el momento pero aparecen unos kilómetros más adelante.

Un corredor clave en plena temporada

La Ruta 40 es una de las vías más usadas de la Patagonia para llegar a destinos turísticos estivales como San Martín de los Andes, Villa La Angostura o Junín de los Andes. Con el avance de la temporada, crece el caudal de vehículos particulares, camionetas y motos que toman ese corredor, lo que multiplica la cantidad de gente expuesta al riesgo de los pozos. Las recomendaciones sirven para todos, pero pesan especialmente sobre quienes lo hacen en moto, donde un pozo no esquivado a tiempo puede terminar en una caída.

Antes de cerrar la nota volví a pensar en la charla en la estación de servicio, en aquel hombre de campera gruesa que me habló con la franqueza de quien conoce la ruta porque la sufre cada vez que la toma. Salí de Junín de los Andes con la decisión de pisar liviano y los ojos bien abiertos. Cada pozo era un recordatorio de que aquel consejo había sido, literalmente, a tiempo.

“No es cosa de uno solo, son treinta kilómetros seguidos en los que tenés que ir esquivando.”Viajero habitual del tramo Junín de los Andes-Zapala
CW

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo