Manu Fanego y el golpecito en las tablas: el gesto heredado que mantiene vivo a Daniel antes de cada función
A dos años de la muerte del actor, su hijo repasó en redes sociales la huella que dejó en su carrera, contó qué costumbre repite en escena y anunció un almuerzo con su hermana Camila para honrarlo.
Hay una imagen que Manu Fanego no se cansa de repetir antes de subir a un escenario. No, no es una señal de la cruz ni un trago de agua bendita. Es un golpecito en las tablas, casi como quien golpea la puerta de la casa donde se crio. Ese gesto, herencia directa de su padre Daniel, volvió a aparecer esta semana cuando se cumplieron dos años de la muerte del actor, ocurrida el 19 de septiembre de 2024.
En una serie de posteos, Manu repasó la vida compartida con su viejo. Mezcló fotos familiares, recuerdos de infancia y anécdotas de la profesión que ambos eligieron. El hilo emocional es claro: cada función funciona, también, como un modo de mantenerlo presente.
Padre e hijo, en el mismo escenario
El cruce más fuerte entre los dos se dio en 2012, cuando compartieron El vuelo del Cóndor, la pieza de Teatro por la Identidad en la que interpretaron distintas etapas de la vida de Pablo Podestá. Manu lo definió después como una experiencia única. Se entiende: no todos los días un padre y un hijo se prueban el mismo personaje en una misma sala.
- Un abrazo de Daniel con Manu de chico.
- Una postal del actor ya grande, con sus propios hijos.
- Una foto de padre e hijo junto al mar.
- Un retrato tomado poco antes del fallecimiento de Daniel.
El debut, con talco y bigotes postizos
El álbum va más atrás todavía y se anima con el origen. Manu recordó una actuación escolar por el Día de la Bandera, cuando Daniel lo ayudó a preparar el personaje, practicar el texto y resolver la caracterización. ¿Los recursos de la casa? Talco para simular canas y bigotes postizos. ¿El olor que quedó pegado a la memoria? El del mastik, ese adhesivo clásico del maquillaje teatral que nadie que haya pisado un camarín puede olvidar.
En uno de los mensajes, Manu escribió: "Cada día siento más amor y agradecimiento por haberlo tenerlo como papá". Y agregó que ese mediodía iba a almorzar con su hermana Camila para recordarlo. Nada solemne, nada ampuloso: una mesa, dos hijos y la presencia intacta de Daniel.
La carrera de Daniel Fanego fue larga y diversa. Pasó por teatro, cine y televisión, y dejó títulos como El marginal, El reino, Resistiré, Luna de Avellaneda y El Ángel. Murió a los 69 años, en su casa, rodeado de familiares y amigos, según contó el propio Manu al comunicar la noticia.
Mi recomendación, si andan con ganas de revisitar a Daniel, es volver a cualquiera de las que mencioné arriba. Verán a un actor enorme, de esos que hacían fácil lo difícil. Y si tienen la suerte de cruzarse con Manu en una sala, presten atención al arranque: el golpecito en el piso no es superstición. Es un hasta luego, papá.
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