Cipolletti salió a medir la presión del barrio y volvió con una lección que muchos se llevaron a casa
Una jornada abierta en el parque del Complejo Cultural reunió a equipos de salud y vecinos para controlar la presión arterial, aprender RCP y recordar que la edad no autoriza a convivir con valores altos.
Llegué al parque del Complejo Cultural de Cipolletti el sábado cerca de las tres de la tarde y me encontré con una postal que hacía tiempo no veía: una fila tranquila de vecinos esperando su turno para medirse la presión arterial, mientras a pocos metros un grupo practicaba compresiones sobre un muñeco durante el taller de reanimación cardiopulmonar. Era la jornada “Cipolletti cuida tu corazón”, una propuesta abierta que coordinó la Municipalidad y que puso a los equipos de salud trabajando al aire libre, con mate de por medio y mucho diálogo con la gente.
Me quedé un rato observando cómo los médicos y el personal de enfermería de Leben Salud, junto con residentes de Cardiología, iban anotando valores y recomendando algo tan sencillo como clave: llevarse un registro escrito de esas mediciones para mostrar en la próxima consulta. La indicación se la escuché al cardiólogo Pablo Schvartzman mientras conversaba con una mujer de unos 55 años que se había acercado por curiosidad.
“A mis pacientes les pido que se midan todos los días y anoten los números durante al menos una semana antes de venir al consultorio. Esa historia clínica hecha en casa nos permite ver cómo vienen los valores y decidir si hay que ajustar el tratamiento.”Pablo Schvartzman, cardiólogo
La edad no habilita una presión más alta
Durante la tarde, más de un vecino deslizó la idea de que “a esta altura de la vida, un poco alta ya está bien”. Schvartzman se tomó el tiempo para desarmar ese mito con una explicación que repitió varias veces: el endurecimiento de las arterias que puede aparecer con los años no significa que haya que tolerar una presión más elevada. La frase la dijo mirándolos a los ojos, como quien transmite algo que sabe que puede cambiarles la rutina.
Mientras tanto, en otro sector del parque, Ayelén Quijada, directora municipal de Protección Civil, coordinaba el taller de RCP y las demostraciones con desfibriladores externos automáticos. La idea, contó, era acercar información básica sobre enfermedades cardiovasculares y promover los controles de rutina, pero también preparar a los vecinos para responder ante una emergencia en la calle o en casa.
- Mediciones de presión arterial a cargo de equipos de cardiología.
- Taller de RCP y manejo de desfibriladores externos automáticos.
- Puesto de vacunación del hospital local.
- Caminata con marcha activa y pausa de relajación, organizada por la Dirección de Deportes.
- Espacio sobre lactancia materna a cargo de la Universidad de Flores.
- Participación del programa Paso a Paso y de instituciones como el SIARME, la Asociación de Lucha contra la Obesidad y el CIOD.
Antes de irme, mientras el sol empezaba a bajar sobre el parque, vi cómo una de las primeras personas atendidas se acercó al puesto de Schvartzman para pedir un turno y hacerse su primer control completo. Era una de esas escenas que resumen la utilidad de estos operativos: alguien que llegó por una medición rápida terminó dando el paso que venía postergando hace años. Me fui pensando que esa fila tranquila del sábado, en el centro de Cipolletti, había hecho más por la salud del barrio que muchas campañas vistas solo por televisión.
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