La inflación de agosto perforaría el piso del año y los alimentos casi se quedan quietos
Consultoras privadas proyectan un IPC de entre 1,5% y 1,6%, con carnes a la baja; en paralelo, el Banco Central advierte que la cuarta parte del compromiso de ingresos de las familias ya se va en cuotas y deudas.
Las principales consultoras privadas que relevan precios en la Argentina coincidieron en proyectar que la inflación de agosto cerraría en una franja de entre el 1,5% y el 1,6% mensual, lo que, de confirmarse en la publicación oficial, la convertiría en la variación más baja registrada en lo que va del año. EcoGo, por caso, estimó un índice de precios al consumidor del 1,5%, en tanto que el estudio de Orlando Ferreres lo ubicó una décima por encima, en 1,6%. Vamos a los números: ambas mediciones quedan por debajo del 1,7% de julio y se distancian del 2% que había dominado los registros de los meses previos.
El dato más llamativo, sin embargo, no provino del nivel general, sino del comportamiento del rubro alimentos. EcoGo proyectó para esa división una suba de apenas entre el 1% y el 1,1% en el mes, un guarismo inferior al promedio general y, sobre todo, un cambio de tendencia frente a meses anteriores en los que el segmento traccionó al alza la canasta. Algunas categorías puntuales, como las carnes, habrían registrado incluso leves bajas de precios durante agosto, un comportamiento poco frecuente en los últimos tiempos. La comparación interanual con agosto del año anterior, en cambio, todavía muestra incrementos de dos dígitos, dado que la dinámica mensual se apoya sobre una base elevada.
Presión financiera sobre los hogares
Mientras los precios desaceleran, la situación financiera de las familias muestra señales de tensión que no se reflejan en el índice de precios pero condicionan su impacto real. Datos del Banco Central indican que uno de cada cuatro pesos que comprometen mensualmente los hogares ya se destina al pago de cuotas de créditos o corresponde a deudas con atrasos, un umbral que limita la capacidad de las familias para seguir accediendo al financiamiento y, en la práctica, acota el margen de consumo aun cuando la inflación se desacelere.
- La expansión del crédito al consumo frenó su ritmo y la morosidad se mantiene en alza, según los registros oficiales.
- Sectores con alto peso en el empleo, como construcción, industria y comercio, muestran caídas de actividad frente al año anterior, lo que enfría el consumo en términos generales.
- Las tasas de financiamiento a corto plazo para empresas llegaron a escalar hasta el 32% anual en las últimas semanas y, si bien retrocedieron hacia el 28%, permanecen en niveles que muchos economistas consideran incompatibles con una recuperación sostenida del crédito y de la actividad.
- El dólar mayorista cerró el jueves en torno a los 1.512 pesos, por encima del umbral de 1.500 que había operado como referencia en las semanas previas.
Para los hogares, una inflación que se ubique por debajo del 2% mensual puede representar, en principio, una pausa en la pérdida de poder adquisitivo. Cuánto de esa menor suba se traduzca en un alivio concreto depende, en buena medida, de cómo evolucionen los salarios en los próximos meses y de cuánto se filtre la desaceleración de precios a los ingresos disponibles, después del descuento de cuotas y servicios. La autora firmará esta columna como Laura Castagnino, Economía.
“Para los hogares, una inflación por debajo del 2% puede representar una pausa en la pérdida de poder adquisitivo; cuánto de eso se traduzca en alivio concreto depende de cómo evolucionen los salarios.”Material de base
Qué mirar en el próximo dato
La atención estará puesta en tres frentes: la confirmación oficial del IPC de agosto por parte del INDEC, donde se confirmará si el 1,5% o el 1,6% privado se acerca al registro real; la evolución de las paritarias y los acuerdos salariales del trimestre, que determinarán si la menor inflación llega al bolsillo; y los próximos reportes de morosidad y de tasas del Banco Central, que mostrarán si la carga financiera sobre las familias empieza a moderarse o, por el contrario, sigue comprimiendo el margen de consumo de los hogares.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo