Edgecombe lo tiene claro: llevar a Bahamas a los Juegos Olímpicos le gana a cualquier anillo
El escolta de los 76ers, de 21 años, aseguró que prefiere clasificar a su selección por primera vez a una cita olímpica antes que levantar el título con Philadelphia. La frase sacudió a la NBA y reflota un debate viejo: ¿qué pesa más, el club o la celeste y blanca?
La frase la soltó como si nada, en una transmisión en vivo con un compañero de Philadelphia 76ers. VJ Edgecombe, el escolta de 21 años elegido tercero en el Draft 2025, dijo que prefiere clasificar a Bahamas a los Juegos Olímpicos antes que ganar el campeonato de la NBA. Y no lo dijo con la boca chica: lo afirmó con una convicción que dejó a más de uno con la boca abierta.
“Podría sonar una locura, pero preferiría hacer eso antes que ganar el campeonato”VJ Edgecombe, escolta de Philadelphia 76ers
Por qué le pesa más la celeste que la NBA
Edgecombe nació en Bimini, una isla chica de Bahamas, y conoce de memoria lo que significa para un pibe de su país no tener un espejo donde mirarse. Por eso no le tiembla el pulso al poner la selección por encima de cualquier logro personal. Lo explicó así: 'Es más por la comunidad y por el país. Traerá más atención para otros chicos en esa misma posición'.
El contexto ayuda a entenderlo. Bahamas es un país de alrededor de 400.000 habitantes y nunca pisó unos Juegos Olímpicos en básquet. En el camino a París 2024 llegó hasta la final del clasificatorio en Valencia, donde cayó 86-78 ante España con un Edgecombe de 18 años dentro del plantel. Para una selección que viene de quedar a un paso, la obsesión es concreta.
El menú que le espera a los Sixers
- Philadelphia 76ers arrancó la pretemporada con la vara alta y el anillo como objetivo central.
- Edgecombe viene de ser finalista al premio Novato del Año en su primera campaña.
- La franquicia apostó por él con la tercera selección del Draft 2025 y lo confirmó como pieza fija de la rotación.
- El desafío para el escolta será sostener el nivel en ambos frentes: el club que sueña con el título y la selección que va por la historia.
Hay algo que el propio Edgecombe dejó flotando en el aire y que en Estados Unidos se suele mirar de reojo: la diferencia de contextos. Mientras para una potencia como EE.UU. ganar es una obligación más en el calendario, para una selección chica como Bahamas una clasificación olímpica cambia la historia de un pueblo entero. Como cuando Argentina le ganó a Estados Unidos en Indianápolis 2002: acá no se ganó un partido, se encendió una llama que todavía sigue prendida.
La pregunta queda picando para los 76ers y para la NBA entera: ¿puede un jugador joven cargar con la mochila de una franquicia candidata y, al mismo tiempo, sostener la ilusión de un país entero? Si le sale, Edgecombe no solo va a ser una cara nueva de la liga: va a ser un punto de inflexión para el básquet bahameño.
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