Draymond Green se plantó: la NBA no se rompe por sumar franquicias y el verdadero quilombo está en otro lado
El capitán de los Warriors desmenuzó el debate de las 32 franquicias, le tiró la cifra del tanking en la cara a los dueños y dejó una frase que resume todo: en definitiva, el dinero manda.
Draymond Green agarró el micrófono de su programa y le cambió el eje al debate. La discusión venía por la posible llegada de la NBA a 32 franquicias y por el fantasma de siempre: que se va a diluir el talento, que no hay jugadores para tantos equipos, que el nivel va a caer. El ala-pívot de los Warriors cortó por lo sano y dijo lo que muchos piensan en voz baja.
El argumento que Green mandó al banco
"No creo que la dilución del talento sea necesariamente una preocupación para los jugadores. Esa es una preocupación para la liga, los dueños y las directivas", soltó Green en The Draymond Show. Traducido al español de domingo: los que juegan no le temen a más equipos, los que les tienen miedo son los que firman los cheques.
Para el capitán de Golden State, mezclar el debate deportivo con el negocio es un error. La temporada pasada, según sus propios números, trece franquicias se dejaron perder a propósito. Trece. Casi la mitad de la liga jugando para el Draft en vez de jugar para ganar. Si eso pasa con 30 equipos, el problema no es sumar dos más.
Por qué entonces se habla de expansión
Porque hay dos mercados nuevos en el horizonte y cada uno viene con su torta de dólares. Green no se hizo el distraído: "En definitiva, el dinero manda". Y listo. La NBA evalúa hace rato las ciudades candidatas, las cuotas de expansión y cómo se reparten los ingresos entre jugadores y propietarios. Una negociación que sigue sin fecha y que, para el ala-pívot, se va a cerrar por la billetera, no por la camiseta.
- La expansión a 32 franquicias divide aguas entre los que temen por el nivel y los que la ven como un negocio redondo.
- Green cortó el argumento de la "falta de talento" y lo mandó directo a la oficina de los dueños.
- Trece equipos hicieron tanking la temporada pasada, según el propio Green, y eso desnuda los incentivos del sistema.
- El motor real, según el capitán de los Warriors, es el dinero: dos franquicias nuevas equivalen a dos fuentes de ingreso frescas.
- La discusión sobre montos, ciudades y reparto de ingresos sigue abierta y sin fecha de resolución.
La voz de Green pesa. Es uno de los referentes del plantel campeón y se banca hablar de temas que otros evitan. En una liga que suele cuidar las formas, escuchar a un jugador separar lo deportivo de lo económico sin pedir disculpas es, cuando menos, un respiro. ¿La NBA mejora o empeora con más equipos? El debate está abierto y las respuestas se cocinan a fuego lento.
Mientras tanto, los Warriors ya tienen la mira puesta en el próximo compromiso: hay que pasar el trapo, ganar en la ruta y dejar el tanque vacío para los que vienen. Porque en Golden State todavía se juega para ganar, no para perder.
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