Dragon Ball Super, a la espera: el manga lleva más de un año en pausa y todo depende de un visto bueno que no llega
Toyotaro tiene la lapicera cargada, los fans hacen fila y Shueisha mira el reloj. Mientras se cocina un remake del anime, la historieta que la saga de Toriyama sigue guardada en un cajón. Un repaso por la pausa más larga del universo Bola de Dragón y por qué nadie se anima a darle luz verde.
Vaya uno a saber qué hacían los fans de Dragon Ball el 20 de febrero de 2025. Lo que sí sabemos es que ese día se publicó el último capítulo del manga de Dragon Ball Super y, desde entonces, el silencio. Más de un año sin un solo episodio nuevo, una rareza para una franquicia que lleva décadas funcionando a todo trapo. La pregunta es casi obvia: ¿qué está pasando? Y la respuesta, como suele ocurrir en estos casos, es más burocrática que creativa.
El heredero que vino del fandom
Para entender la pausa hay que mirar quién tiene la lapicera en la mano. Toyotaro, el mangaka que tomó el relevo después de la muerte de Akira Toriyama en marzo de 2024, no llegó por el camino clásico. Antes de que Shueisha lo convocara, era un dibujante amateur que había ganado fama con su propia versión no oficial de Dragon Ball. Alcanzó a dibujar cuatro capítulos de ese proyecto personal y, casi sin pasar por la casilla de salida, terminó sentado en la silla más caliente del manga shonen.
Dragon Ball Super arrancó en junio de 2015, publicó con regularidad aceitadísima durante casi una década y, tras el fallecimiento de su creador, siguió adelante con Toyotaro al frente. Hasta que la producción se frenó en seco.
Señales de humo y un anhelo en la bio
El parate no es total ni absoluto (aunque a los fans les parezca una eternidad). El autor mantiene su cuenta en la red social X activa y, hace un tiempo, cambió su biografía por una frase que funcionó como banderazo: "Todo es por el regreso de la serie." El mensaje no llegó con un trailer ni con una fecha: llegó con un anhelo.
Además, cada dos meses aparece con alguna ilustración en la revista V-Jump y hasta se hizo un tiempo para colaborar con un manga breve de tres páginas en un libro que acompaña una colección de figuras. Es decir: las herramientas están, el autor está disponible. Falta la orden de largada.
- Último capítulo publicado: 20 de febrero de 2025.
- Toyotaro publica ilustraciones en V-Jump cada dos meses.
- Colaboró con un manga de tres páginas para un libro de figuras coleccionables.
- Shueisha no autorizó la retomada de la producción regular.
- La decisión se vincula con la recepción tibia de Dragon Ball Daima.
La pelota está en la editorial, no en el dibujante
El propio Toyotaro lo dijo en declaraciones públicas: quiere seguir, tiene intención, pero la decisión no pasa por él. Es Shueisha, la editorial dueña de la Weekly Shonen Jump, la que debe dar el visto bueno. Y por ahora, no lo da. El contexto interno cambió después de la muerte de Toriyama y, sobre todo, después de la recepción cuanto menos tibia que tuvo Dragon Ball Daima, la última serie animada de la franquicia. Cuando un producto emblema no enamora al público, las gerencias se ponen conservadoras y los botones de aprobar se vuelven más duros de pisar.
El remake del anime, una variable que puede destrabar todo
En las últimas semanas se anunció un remake del anime de Dragon Ball Super, un proyecto pensado para actualizar la saga con una animación que esté a la altura de los estándares actuales. No es un detalle menor: si la audiencia responde bien, Shueisha tendría razones de sobra para pedirle a Toyotaro material nuevo o, como mínimo, para que cierre las tramas que dejó abiertas en febrero del año pasado.
Dicho de otro modo: el manga y el anime están atados con cinta de embalaje. El remake funciona como una prueba piloto: si levanta, el manga vuelve; si no, el cajón sigue cerrado. Es la mecánica clásica de la industria, donde una franquicia no se mueve por pulso creativo sino por pulso de planilla.
Mientras tanto, el público espera
Hoy el cuadro es así: un autor con ganas, una base lectora fiel que chequea cada martes por las dudas, un anime en camino que necesita más historia para adaptar y una editorial que mira los números antes de mover una hoja. El nudo está en una decisión ejecutiva que todavía no se tomó. Mientras tanto, los fans siguen esperando el próximo capítulo como quien espera el colectivo en una parada sin horario. Spoiler: todavía no pasó.
Recomendación del día: si sos de los que todavía esperan el capítulo 44 con la misma fe con la que esperan el bondi a las tres de la mañana, quedáte cerca de las cuentas oficiales de Toyotaro y de Shueisha. Y, sobre todo, no te pierdas el remake: de cómo lo reciba el público depende que el manga vuelva a la carga o que siga juntando polvo en un cajón.
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