Boca se sacó de encima al Ciclón y sigue de racha: 2-0 en el Gasómetro y a pensar en lo que viene
Con goles de Lozano y Merentiel, el equipo de Arruabarrena llegó a 14 partidos sin perder, se metió en la conversación de la Zona A y se acomodó en la tabla anual. Lo de San Lorenzo, con uno menos desde los 35 minutos, fue otra pálida.
Lo vi y no me lo puedo sacar de la cabeza. Zurdazo de Lozano al primer palo, Devecchi mirando y Boca ya ganando el clásico a los pocos minutos del segundo tiempo. Así se cocinó el 2-0 en el Nuevo Gasómetro, en un partido que arrancó chivo y se destrabó cuando San Lorenzo se quedó con diez. Lozano, el mismo que venía de marcar en Brasil frente a San Pablo, volvió a hacerse cargo del momento. La verdad, el pibe se está ganando un lugar en la consideración de Arruabarrena a fuerza de goles en partidos que pesan.
Lo de Miguel Merentiel también merece su párrafo. El delantero entró al área y definió con esa frialdad que lo caracteriza para estirar la diferencia. La asistencia fue de Lautaro Blanco, que sigue siendo una vía constante por la banda izquierda: con ese pase llegó a 19 desde que se puso la azul y oro. Boca encontró en los laterales lo que durante el primer tiempo no había podido conseguir: sociedades que lastiman. El conjunto de la Ribera manejó la pelota el 75 por ciento del tiempo y remató 16 veces, siete con destino de arco.
El primer tiempo, un martirio bajo la lluvia
Hasta el descanso Boca buscó por arriba, con centros que no encontraron receptor. El campo estaba pesado, la lluvia complicó el juego y hasta le jugó una mala pasada a Leonel Flores, al que un charco le frenó la pelota en una jugada clara. La diferencia la marcó la expulsión de Manuel Insaurralde a los 35 minutos, tras una entrada fuerte sobre Ascacibar que Nazareno Arasa castigó con roja directa. Rubén Darío Insua metió a Juan Cruz Rattalino por Alexis Cuello para reordenar el mediocampo, pero el golpe ya estaba asestado.
“falta mucho trabajo para que podamos volver a ser un equipo que compita bien”Rubén Darío Insua, tras la derrota frente a Boca
Ese diagnóstico del Gallego Insua, dicho después del empate con Independiente en su tercer ciclo, terminó de confirmarse ante Boca. San Lorenzo quedó décimo en la Zona A y vigésimo en la tabla anual, un panorama que duele en Boedo. El Ciclón venía de igualar 1-1 con el Rojo y ahora acumula otro tropiezo que lo deja lejos de los puestos de playoffs. La expulsión condicionó el plan, pero el equipo mostró poco y nada con pelota.
Cómo queda Boca en las dos tablas
- Alcanzó el quinto puesto en la Zona A del Clausura, con la victoria por la décima fecha.
- Sumó 47 puntos en la tabla anual y se metió tercero, a una unidad de Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors.
- Extendió a 14 partidos la racha sin derrotas, una cifra que sostiene la ilusión del hincha.
- Llega a las semifinales de la Copa Sudamericana tras el 1-1 con San Pablo en Brasil, con Lozano como figura en ambos compromisos.
Me Permítanme comparar este presente con aquel Boca del 2023 que, después de la final de la Libertadores en Río, encadenó una serie larga de resultados que lo llevó hasta los playoff del torneo siguiente. No es lo mismo, claro, porque aquel equipo tenía a Cavani en plenitud y este se sostiene con Paredes en el mediocampo y los laterales como surtidores de juego. Pero la sensación de equipo que no se cae es parecida. Y eso, para un club que vive del resultado, vale oro.
Lo que viene en la fecha
Boca deberá revalidar todo en la próxima jornada del Clausura, donde el calendario le marca un compromiso clave para sostener la levantada. San Lorenzo, en tanto, necesita urgente un triunfo que le permita prenderse otra vez en la conversación. Mientras tanto, en Boedo se seguirá masticando bronca por un partido que se rompió por la expulsión y dejó al descubierto las limitaciones de un plantel que todavía está en obra. La pelota sigue rodando y la tabla, apretándose.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.