A Manilow le ganó la tos (y no es metáfora): otra fecha caída en Las Vegas
El cantante cortó un show a las dos canciones por una bronquitis aguda, levantó la función del día siguiente y acumuló una nueva postergación en su residencia del Westgate. El telón de fondo es conocido: a fines del año pasado le detectaron un cáncer de pulmón en estadio 1.
Lo de Barry Manilow empieza a parecerse al purgatorio del que no podés salir: avisás que estás mejor, sonreís para la foto, te subís al escenario... y a las dos canciones te vence una tos que no es poética ni rocker. El estadounidense abandonó el sábado a la noche el International Theater del Westgate Las Vegas Resort & Casino después de interpretar apenas dos temas, y sus representantes confirmaron después que el motivo fue una bronquitis aguda. La función siguiente, la del domingo, también quedó suspendida.
Un final abrupto y una banda que quedó colgada
Cuentan quienes estaban ahí que, mientras Manilow se retiraba del escenario, los músicos siguieron tocando instrumentales como pudieron hasta que una voz en off se hizo cargo del momento y anunció, con esa voz neutra que se usa para las malas noticias, que el show había terminado. Después llegaron los mails a los compradores con las instrucciones para pedir el reintegro de las entradas. O sea: pagaste entrada para ver a Manilow y terminaste con un comprobante de transferencia y un recuerdo agridulce.
El historial reciente, que ya pesa
Lo de este fin de semana no es un capítulo aislado: es el último eslabón de una cadena de postergaciones que arrancó a principios de año. La residencia en Las Vegas estaba prevista para febrero, pero una cirugía la corrió a marzo. En mayo volvió a suspenderse, esta vez porque, según contó el propio Manilow, su médico le dijo que todavía no estaba en condiciones de cantar, aunque él describió su recuperación como de "grandes avances". En junio sí pudo cumplir fechas en el Reino Unido y apuntaba a retomar Las Vegas en julio. Ahora, otra vez, habrá que esperar.
El motivo de fondo: un cáncer que apareció sin hacer ruido
Porque detrás de la bronquitis hay algo más serio. En diciembre del año pasado, después de una serie de estudios que se dispararon por molestias en la cadera y por sus propios antecedentes de bronquitis recurrentes, le diagnosticaron un cáncer de pulmón en estadio 1. El propio Manilow lo contó en una entrevista con la revista People publicada en marzo, y la frase que más se repite de esa charla es una que describe lo fortuito del hallazgo: "Si no me hubieran hecho esas pruebas para ver cómo estaban los pulmones, eso me salvó la vida, porque lo que tenía no tenía síntomas". O sea, se enteró de casualidad, como quien pisa una cáscara de banana y termina encontrando dinero.
- Una lobectomía, es decir, la extirpación de la parte del pulmón afectada, cuatro semanas después del diagnóstico confirmado.
- Sin quimioterapia ni radioterapia, según el propio cantante, que se definió como "uno de los afortunados".
- Una reflexión existencial a la salida del cuadro: "Realmente me ha hecho pensar profundamente sobre si hice lo que quería hacer, si he hecho feliz a la gente, si he sido un buen amigo".
- El reconocimiento médico de que, si el tumor se hubiera expandido, "habría estado en un lío tremendo".
Por ahora, la residencia en Las Vegas vuelve a quedar en suspenso. El equipo del cantante no dio, al cierre de este material, fechas reprogramadas ni un parte médico más detallado: solo la confirmación del diagnóstico de bronquitis y la cancelación de la función siguiente. El resto, para los fans que ya se habían hecho la ilusión de julio, quedará a la espera de un nuevo aviso. Mi recomendación, si tenés entrada: guardá el comprobante, controlá el mail y no tires la entrada a la basura aunque duela. En estas cosas, la paciencia es parte del precio.
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