Saltar al contenido
Voz Diario
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.550,00 +0,65%Dólar MEP $1.539,40 -0,23%Riesgo país 589 pb 0,00%
MAR, 13 OCT 2026
Vida

Una semana con cielo de frazada gris: el bloqueo atmosférico que no deja salir al sol en el AMBA

Un centro de altas presiones instalado en el Atlántico actúa como un paredón invisible y mantiene a Buenos Aires y el conurbano bajo nubosidad, lloviznas y temperaturas que no pasan los 18 grados. El miércoles y el jueves serán los días más inestables, con probabilidad de precipitación por encima del 70%.

CW
Carolina WehbeSociedad · · lectura 4 min
Una semana con cielo de frazada gris: el bloqueo atmosférico que no deja salir al sol en el AMBA

Lo primero que uno nota al asomarse al balcón, esta mañana, es esa sensación rara: estamos a mediados de octubre, el calendario dice que tendría que empezar a hacer calor y, sin embargo, el aire está fresco, húmedo, y el cielo amaneció otra vez con esa manta gris que no se va. Salí de mi casa en Palermo con el piloto fino puesto y la bufanda que pensé que iba a quedar guardada hasta el año que viene, y en la calle me crucé con varios vecinos que hacían exactamente el mismo gesto: mirar hacia arriba, entrecerrar los ojos como esperando una rendija de azul, y después encogerse de hombros. Es que en el AMBA llevamos varios días sin ver el sol de manera sostenida, y la responsable tiene nombre y apellido meteorológico: se trata de un bloqueo atmosférico.

Para llegar a esta nota tomé el colectivo por la avenida Santa Fe hasta llegar a la redacción, con la cámara de fotos colgada del hombro y la libreta en el bolsillo, mientras leía en el celular los partes que se iban actualizando. Quería entender por qué la ciudad lleva casi una semana atrapada en un tiempo que parece más de junio que de mediados de la primavera. La explicación, me confirmó un meteorólogo con el que hablé antes de sentarme a escribir, es bastante concreta y tiene que ver con lo que ocurre lejos de acá, sobre el océano Atlántico.

Un paredón de altas presiones sobre el mar

Según me explicó Martín, de 42 años, especialista en climatología al que consulté para esta nota, hay un centro de altas presiones estacionado sobre el Atlántico que está funcionando como una verdadera pared invisible. Esa estructura, conocida en el lenguaje técnico como bloqueo atmosférico, impide que otras masas de aire, más cálidas o más secas, puedan avanzar hacia la región. El resultado es que el AMBA queda atrapado en una circulación de vientos del este y del sudeste que arrastran humedad desde el río y el mar, y que no dejan que el cielo se limpie.

En lo concreto, eso significa que no estamos pasando por un temporal ni por una tormenta fuerte, sino por un escenario mucho más insidioso: lloviznas intermitentes, nubosidad persistente y una sensación de frío que se sostiene jornada tras jornada. Las temperaturas de esta semana lo confirman de manera elocuente: las mínimas están rondando los 11 a 13 grados, y las máximas no van a superar los 18. Esa amplitud térmica tan chica, sumada a la falta de sol, hace que el cuerpo perciba un frío que, técnicamente, no es tan intenso, pero que se siente como si lo fuera.

Miércoles y jueves, los días más cargados

  • El miércoles 14 se perfila como una jornada con chaparrones ocasionales y acumulados de hasta 5 milímetros.
  • El jueves 15 aparece como el pico de inestabilidad de la semana, con probabilidad de precipitación superior al 70% y lluvias que podrían llegar a los 10 milímetros.
  • En la zona ribereña, el viento se hace sentir entre martes y jueves, con velocidades de 10 a 20 kilómetros por hora y ráfagas que pueden alcanzar los 40.
  • El viernes 16 tampoco trae mejoría sostenida: cielo mayormente cubierto, algunas lloviznas y temperaturas entre 13 y 17 grados.

Volviendo a casa, ya entrada la tarde, el termómetro del colectivo marcaba 16 grados y el vidrio de la ventanilla estaba empañado por la humedad. Afuera, la ciudad seguía con esa luz baja, opaca, que parece quitarle color a las cosas. Los árboles de la vereda, que hace diez días estaban sacando sus primeras hojas nuevas, mostraban un verde apagado, como lavado. Me acordé de lo que me había dicho Martín en la entrevista: cuando hay bloqueo, lo que se bloquea es también el ánimo, y la gente tiende a sentir el día más largo, más gris, más pesado de lo que dice el termómetro.

Para los que estén pensando en armar planes al aire libre, la buena noticia es que la salida de este escenario ya se empieza a insinuar. Recién hacia el fin de semana la probabilidad de lluvia irá mermando, y las jornadas más estables, con mayor presencia de sol y temperaturas más amigables, recién se esperan para el inicio de la semana próxima. Hasta entonces, conviene tener a mano el piloto fino, el paraguas chico y, sobre todo, bastante paciencia: el cielo de frazada que nos cubre tiene, al menos, un par de días más de alojamiento.

CW

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo