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MIÉ, 21 OCT 2026
Vida

Tormentas en Neuquén: el operativo para que el agua encuentre por dónde irse y los cuidados que el Municipio le pide a cada vecino

Una alerta amarilla vuelve a poner en alerta a la provincia, con acumulados que pueden pasar los 35 milímetros; el subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, le pidió a la gente que no toque las rejas de los sumideros y explicó por qué

CW
Carolina WehbeSociedad · · lectura 3 min
Tormentas en Neuquén: el operativo para que el agua encuentre por dónde irse y los cuidados que el Municipio le pide a cada vecino

Volví a caminar las calles de Neuquén después de varios días de lluvia seguida y la sensación es la de una ciudad que ya llegó al límite: el suelo está tan mojado que cuesta encontrar un tramo de vereda seco, las hojas se pegan al piso y en cada esquina aparece el mismo sonido, el del agua que corre buscando una salida entre el cordón y la calle. El Servicio Meteorológico Nacional volvió a activar una alerta amarilla por tormentas para toda la provincia, con pronóstico de lluvias abundantes en cortos períodos, ráfagas y caída ocasional de granizo, y con acumulados que pueden ubicarse entre los 10 y los 35 milímetros, aunque en algunos puntos podrían superarse con holgura. Lo que me dijeron en la Municipalidad es que el sistema pluvial viene una doble presión que conviene entender antes de que vuelva a llover: por un lado, el suelo ya saturado por una semana en la que las precipitaciones superaron el promedio anual de la zona, y por el otro, la velocidad con la que el agua baja desde la barda hacia el río, algo que siempre que pasa vuelve a complicar a los mismos barrios.

Por eso, antes de que el cielo se cierre otra vez, las cuadrillas municipales salieron a trabajar en los sumideros, en los canales entubados y también en los que corren a cielo abierto. Neuquén tiene 360 sumideros repartidos por la ciudad, y la diferencia entre una tormenta que se sobrelleva y una cuadra anegada de cordón a cordón suele estar en si esas rejas están limpias o tapadas por residuos.

La clave está en lo que se tira a la calle

Se lo pregunté directamente al subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, de 53 años, y me lo dijo con una crudeza que me dejó pensando: el principal problema no es la lluvia en sí, sino todo lo que los vecinos terminan tirando a la vía pública o dejando en cestos que se vuelcan con el viento. Botellas, cartones, plásticos y bolsas que bajan flotando hasta las rejas y forman tapones dentro del sistema. Cuando eso pasa, me explicó, no queda otra que esperar uno o dos días a que baje el nivel del agua para poder entrar y destapar los conductos, porque hacerlo con la calle inundada es imposible y además es riesgoso.

“Se puede caer una persona, un animal o un vehículo, porque si hay mucha agua no lo ves. Las rejas no frenan el agua; lo que hacen es impedir que la basura entre al sistema y lo tape.”Cristian Haspert, subsecretario de Limpieza Urbana de la Municipalidad de Neuquén

Qué hacer en casa antes y durante la tormenta

  • Limpiar las canaletas de la vivienda para que el agua de los techos pueda escurrir sin obstáculos.
  • No sacar la basura hasta el viernes, una vez levantada la alerta, para evitar que las bolsas y los residuos terminen sobre las rejas de los sumideros.
  • No levantar las rejas de los sumideros bajo ninguna circunstancia, aunque parezca que el agua está estancada y uno quiera ayudar.
  • Evitar circular por calles anegadas si no se puede estimar la profundidad del agua o si no se ve el asfalto.

El pronóstico para el viernes muestra una mejora y la inestabilidad empezaría a ceder, aunque desde el Municipio prefieren no cantar victoria hasta que el cielo se despeje de verdad. Mientras tanto, lo que me queda dando vueltas después de esta recorrida es una idea simple que vale la pena repetir: en una ciudad que ya viene semanas de agua acumulada, la tormenta no se enfrenta solo con obras y máquinas, sino también con lo que cada vecino decide hacer —o dejar de hacer— en la vereda de su casa. Yo, por las dudas, ya revisé las canaletas y guardé la bolsa de residuos para el viernes. La nota queda abierta: si en tormentas anteriores te sirvió algún otro truco que acá no haya quedado mencionado, vale la pena compartirlo, porque en este tipo de emergencias la experiencia de a pie suele enseñar más que cualquier manual.

CW

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