Saltar al contenido
Voz Diario
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.540,00 0,00%Dólar blue $1.540,00 -0,96%Dólar MEP $1.540,50 +0,10%Riesgo país 588 pb +0,34%
VIE, 09 OCT 2026
Entretenimiento

Silver Pines: cuando el pueblo parece tranquilo y lo único que te salva es volver sobre tus pasos

El investigador Red Walker llega a una localidad que se hace la interesante para seguir a un músico desaparecido y termina metido en un survival horror con estructura metroidvania, gestión de recursos y criaturas que aparecen en los rincones más oscuros.

GP
Gwen PritchardCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Silver Pines: cuando el pueblo parece tranquilo y lo único que te salva es volver sobre tus pasos

A veces uno va a un pueblo chico en busca de alguien y termina encontrando algo mucho peor: la confirmación de que el pueblo lo viene buscando a uno. En Silver Pines, el investigador privado Red Walker llega hasta la localidad que le da nombre al juego con un solo objetivo en la cabeza: seguir el rastro del músico Eddie Velvet, que se aloja por ahí y se borró del mapa. Lindo plan. Sólido. Razonable. El tipo de plan que dura unos quince minutos antes de que la realidad te parta la cara.

Porque Silver Pines es un survival horror con desplazamiento lateral en escenarios 2.5D, pero también es un metroidvania de los buenos, de esos que te obligan a tomar nota mental de cada puerta cerrada y cada hueco sospechoso. Cafeterías, tiendas, túneles abandonados y demás lugares pintan como decorado tranquilo y funcionan como un catálogo de obstáculos pendientes. La exploración no va de llegar a la próxima pantalla: va de volver a la pantalla anterior con una llave nueva y darse cuenta de que esa puerta ignorada hace dos horas era la entrada a todo el quilombo.

Mecánica de detective con cuenta regresiva

Las llaves, los códigos, las armas y las cerraduras son el corazón del asunto. Acá no alcanza con juntar cosas: muchas veces uno encuentra un objeto y no puede usarlo todavía, porque su utilidad depende de información que todavía no apareció. Eso obliga a algo que en los juegos de hoy escasea: prestar atención, relacionar pistas con el entorno y llevar una lista mental de qué era cada puerta y por qué ahora sí se abre. Es una mecánica muy de detective de serie B, de esos que anotan todo en un anotador que nadie lee pero que al final salva la vida.

  • Recorrido lateral por escenarios 2.5D con estructura metroidvania: volver siempre es parte del plan.
  • Hallazgo de objetos con uso retardado: conseguir no es lo mismo que poder aprovechar.
  • Combates contra criaturas extrañas y jefes en las zonas más oscuras del pueblo.
  • Gestión estricta de recursos, incluida la munición.
  • Dinero con funciones puntuales: guardar progreso y comprar suministros en máquinas expendedoras, que también ofrecen llaves a un precio que invita a dudar.

Y sí, hay criaturas. El pueblo no se queda en pueblo fantasma de postal: tiene bichos raros y jefes esperando en las áreas más oscuras, que es donde a mí, personalmente, se me acaban las ganas de avanzar. Los combates se mezclan con la búsqueda de objetos y obligan a dominar la pelea mientras uno cuida la munición como si fuera la última factura de gas antes de fin de mes. El sistema de dinero le da un toque muy concreto a la tensión: las máquinas expendedoras permiten guardar partida y comprar suministros, y algunas hasta ofrecen llaves. Entonces aparece la pregunta del millón: ¿gasto ahora o guardo para después? Spoiler: la respuesta nunca es la correcta.

Lo mejor del planteo es cómo la investigación se revela de a poco y se mezcla con la historia del propio Red Walker, que también tiene lo suyo para contar. La experiencia termina apoyada en tres pilares viejos como el videojuego: observación, memoria y administración de recursos. No hace falta ser fanático del género para engancharse: alcanza con tener ganas de mirar, de volver y de no morir en el intento.

Recomendación sin vueltas

Si te gustan los survival horror que te obligan a pensar tanto como a sobrevivir, Silver Pines va como anillo al dedo. Si sos de los que quieren acción pura sin volver sobre sus pasos, mejor probá otra cosa. Y si te pasa como a mí, que te enganchás cuando un pueblo ficticio esconde más secretos que tu grupo de WhatsApp, este juego te va a arruinar la semana. Jugalo con luz baja, libreta al lado y paciencia de detective: la experiencia lo vale.

GP
Gwen PritchardCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo