Nicolas Cage desdoblado: el truco de «Adaptation» que todavía sigue dando vueltas
Una película sobre escribir una película que adapta un libro. Charlie Kaufman, Spike Jonze y un Cage que se hace pasar por dos. Spoiler: funciona. Sorpresa: nadie esperaba eso.
A esta altura del partido, todos sabemos que Hollywood no sabe muy bien qué hacer con los libros. Los estira, los corta, les pega un final feliz y les mete un romance. Pero pocos se animaron a hacer una película entera sobre eso. «Adaptation» sí. Y lo hizo con Nicolas Cage haciendo de dos personajes a la vez, que es como intentar cortarse el pelo uno mismo y que quede bien: en teoría posible, en la práctica un desastre. Salvo que seas Cage.
Un guion que se mira a sí mismo
La movida arranca con un libro de Susan Orlean. Charlie Kaufman, el guionista, se sienta a escribir el guion y se da cuenta de que no tiene la menor idea de cómo adaptar la cosa. En vez de ocultar la crisis, la pone en pantalla. Así, el guion se vuelve protagonista: habla de la adaptación, de la falta de adaptación y de un tipo que no puede adaptar nada. Es como cuando le decís a tu pareja que no sabés qué cocinar y terminas pidiendo pizza, pero con más capas.
Spike Jonze se calza la dirección y le da al asunto un tono medio alucinatorio, medio melancólico. Y en el centro, Cage. O mejor dicho: dos Cages. Uno es el hermano gemelo del guionista, más lanzado y más superficial. El otro es el propio Kaufman, bloqueado, inseguro y con un ego más frágil que un código QR impreso en una servilleta. Que el mismo actor banque a los dos sin que parezca un truco de feria ya es mérito suficiente.
Cage fuera de la zona de confort
Acá vale recordar que Cage viene de lugares bastante distintos al de esta película. Se llevó el Óscar por «Leaving Las Vegas», donde interpreta a un tipo que se está destruyendo en la Ciudad del Pecado (spoiler: el título avisa). Después se puso la campera de paramédico en «Al límite», un Scorsese con Schrader detrás, donde el personaje se desangra física y mentalmente por las calles de Nueva York. Y unos años más tarde se calzó el traje de presentador del tiempo en «El hombre del tiempo», de Gore Verbinski, donde la vida se le desmorona entre chistes malos y relaciones que se caen a pedazos. También se puso en la piel de un traficante de armas en «El señor de la guerra», con Andrew Niccol en la dirección.
Después de todo eso, «Adaptation» se permite el lujo de ser una rareza: una comedia sobre la inseguridad creativa, con un actor que se multiplica y un guion que se hace trampa a sí mismo. Si no la viste, dale una oportunidad. Si la viste, ya sabés lo que quiero decir.
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