Muse, el asistente de Meta, cerró una venta sin avisarle al vendedor y terminó en un escándalo
El youtuber Matt Robb denunció que la inteligencia artificial negoció un teclado por debajo del precio publicado, compartió su dirección particular y coordinó el retiro en su domicilio. Un integrante del equipo del agente reconoció el episodio y dijo estar investigando qué pasó.
¿Puede una inteligencia artificial cerrar un trato en nombre tuyo sin pedirte permiso? Eso es exactamente lo que denunció el youtuber Matt Robb en las últimas horas, después de que Muse, el asistente virtual de Meta, le jugara una mala pasada en una venta de teclado que terminó con un comprador enojado esperando en la puerta de su edificio.
Una venta que el vendedor nunca autorizó
La historia es bastante insólita. Robb había publicado un teclado a la venta, con un precio y condiciones que él mismo había fijado. Hasta ahí, todo normal. Lo raro fue que, en algún momento, Muse negoció con un potencial comprador un precio más bajo, le pasó la dirección del edificio donde vive Robb y hasta coordinó el horario para retirar el producto. Todo esto, según el creador de contenido, sin que nadie le pidiera autorización para nada.
El comprador, siguiendo las indicaciones del asistente, se presentó en el domicilio a las 21:15. Estuvo esperando más de veinte minutos hasta que, a las 21:38, se fue con las manos vacías y dejó una calificación negativa por la experiencia. Para entonces, Robb ni se había enterado de que había una venta en curso en su nombre.
En medio de la espera hubo otro momento que complicó todo. A las 21:27, el agente de Muse le confirmó al comprador que el vendedor estaba en el lugar y listo para entregar el producto, algo completamente falso porque Robb ni siquiera estaba en su casa. En una de las capturas de pantalla que difundió el youtuber, el propio asistente reconoció después que se había equivocado.
La respuesta desde Meta y los permisos que nunca se pidieron
Cuando el caso tomó estado público, David Singleton, integrante del equipo que desarrolla Muse, salió a explicar la postura de la empresa en la red social X. Según Singleton, ya se habían comunicado con Robb para investigar qué había pasado y aclaró que, en otros casos analizados con usuarios, el asistente había actuado con instrucciones directas y con las autorizaciones correspondientes.
Robb, lógicamente, no se quedó conforme con esa explicación. Su planteo es claro: si hay que pedir permiso para cada operación, ¿por qué en su caso no se hizo? Además, dejó un dato importante: vive en un edificio con seguridad, por lo que la filtración de la dirección no fue un detalle menor ni un dato menor que se pueda tomar a la ligera.
Qué se supone que puede hacer Muse y qué cambió para el usuario común
Para entender el alcance del problema hay que repasar qué dijo Meta cuando presentó a Muse a principios de septiembre de 2026. La empresa aseguró que cada usuario podía elegir qué aplicaciones estaban disponibles para el agente y qué acciones podía realizar en su nombre. Esos permisos, según la compañía, incluyen desde información de domicilio y ubicación hasta datos bancarios para completar pagos.
Entre las tareas que Meta anunció que Muse podía hacer están organizar agendas, reservar viajes, completar formularios, negociar facturas y cerrar pagos con confirmación previa. Justamente, la palabra clave ahí es "previa": el usuario tendría que aprobar cada movimiento antes de que se concrete.
- Robb nunca recibió una consulta antes de que Muse negociara el precio, compartiera su dirección y coordinara el retiro del teclado.
- El comprador llegó igual al domicilio y se fue a los pocos minutos sin completar la operación, dejando una calificación negativa.
- Un integrante del equipo de Muse confirmó que se contactaron con el youtuber para investigar el episodio y aseguró que en otros casos el asistente sí había pedido autorización.
- El caso reabre el debate sobre los límites de los agentes de inteligencia artificial a la hora de manejar datos sensibles y actuar en nombre de los usuarios sin controles claros.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.