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MIÉ, 07 OCT 2026
Entretenimiento

Mirtha Legrand vuelve a casa: alta, kinesiología y la mesaza esperando en la puerta

A los 99 años, la conductora dejó el Mater Dei tras casi tres semanas de internación por un cuadro respiratorio. Juana Viale se hizo cargo de la mesa mientras su abuela miraba desde la habitación del sanatorio y le pasaba los comentarios después de cada programa.

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Gwen PritchardCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Mirtha Legrand vuelve a casa: alta, kinesiología y la mesaza esperando en la puerta

Dicen que a los 99 años ya está todo inventado, pero Mirtha Legrand se sigue dando el gusto de desmentir el manual. Este martes a las 17, después de casi tres semanas enchufada al Sanatorio Mater Dei por un cuadro respiratorio, le dieron el alta y se fue derechito a su casa. La noticia no es médica, es cultural: mientras la Chiqui estaba internada, la tele del fin de semana siguió funcionando como si nada. Que es, en el fondo, el verdadero milagro.

La internación había empezado el 18 de septiembre, después de una descompensación respiratoria que se sumó a una bronquitis previa. En el medio hubo antibióticos, controles clínicos, nutricionales y unas cuantas sesiones de kinesiología que, por lo que cuentan los partes, la dejaron como nueva. El director del sanatorio, Enrique Echagüe, fue dosificando el optimismo: el 25 de septiembre dijo que Legrand aumentaba su actividad física y el 30 confirmó que la neumopatía mejoraba. Hasta el lunes seguía progresando en habitación común, sin fecha de salida. Y este martes, antes de lo previsto, la mandaron a casa.

La mesa en pausa, pero no tanto

Conviene aclararlo porque a veces se cuenta mal: Mirtha no estaba al frente de La noche de Mirtha desde el 29 de agosto. O sea, su internación arrancó cuando ella ya llevaba casi tres semanas afuera de la pantalla. En su lugar, como siempre que la abuela decide tomarse un respiro, se sentó Juana Viale, que se hizo cargo tanto de las cenas de los sábados como de los almuerzos del domingo.

El 3 de octubre, Juana contó al aire cómo se vivía del otro lado del vidrio: Mirtha en una habitación común, mirando el programa desde la cama del sanatorio y, apenas terminaba cada emisión, haciéndole llegar sus observaciones. La nieta lo definió con una frase que sirve como parte médico y como editorial: “Bien, mejorando momento a momento, día a día”. Traducción: la Chiqui opinaba de todo, como si la internación fuera un paréntesis y nada más.

  • 29 de agosto: última emisión que condujo Mirtha antes de su ausencia.
  • 13 de septiembre: primera alta, tras un cuadro gripal que derivó en bronquitis.
  • 18 de septiembre: reingreso al Mater Dei por una descompensación respiratoria.
  • 3 de octubre: Juana Viale cuenta en el programa que su abuela sigue las emisiones desde el sanatorio.
  • Este martes a las 17: alta definitiva y regreso a su casa para continuar la recuperación.
“Bien, mejorando momento a momento, día a día.”Juana Viale, sobre la evolución de Mirtha Legrand (3 de octubre)

Una rehabilitación con fecha de vencimiento

El tramo final fue puro trabajo silencioso. Kinesiología para volver a moverse como Mirtha, controles nutricionales para que el cuerpo de 99 años siga funcionando como una máquina de hacer preguntas incómodas en la mesa, y la lógica expectativa de un próximo parte. El sanatorio tenía previsto un nuevo informe para el miércoles si no había cambios. Se ahorraron el parte: el alta llegó antes. (Algo así como cuando uno dice “después arreglo eso” y termina arreglándolo a las dos horas.)

Ahora la rehabilitación seguirá en su casa, que es donde se recuperan las personas y también donde se deciden, por estas horas, los próximos movimientos de una de las mesas más observadas de la televisión argentina. Mientras tanto, Juana sigue con la rutina del fin de semana aceitada, y Mirtha, ya en su sillón, seguro está armando la próxima lista de invitados. Mi recomendación, sin vueltas: cuando vuelva a sentarse al frente de La noche de Mirtha, vale cada minuto. Y cuando lo haga, mirala con la misma devoción con la que ella miró sus programas desde una habitación del Mater Dei.

GP
Gwen PritchardCultura y espectáculos

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