La carta que Jimena le dejó a su viejo: el meteorólogo del que todos se acuerdan
Fernando Confessore se fue un viernes a la madrugada, como se suelen ir las cosas importantes: sin avisar y en el peor momento. Un paro cardíaco, su casa, 58 años. Ni el SAME pudo hacer nada. Así, sin más, se apagó uno de esos tipos que te tocaba ver en la tele y que, quieras o no, se te había vuelto familiar.
Dos días después, su hija menor Jimena abrió Instagram y publicó una carta. No un comunicado familiar con foto posada y frase de molde: una carta posta, de las que duelen al leerlas. Acompañada de un álbum de fotos, arrancó con una frase que lo dice todo: tardó en escribir porque todavía no caía en que era real, en que se había ido.
Los minutos en que el mundo se cae
Hay un fragmento del texto que pega fuerte, de esos que uno lee y tiene que parar. Jimena cuenta lo que pasaba mientras los médicos y la policía intentaban resucitarlo: ella ahí al lado, con la fe intacta en que iba a volver. Y cuenta también el instante exacto en que entendió que no. "Pero no despertaste, y fue ahí cuando todo mi mundo se derrumbó", escribió. Una sola línea y te deja sin aire.
“Mientras los médicos y los policías te asistían, yo tenía la fe en que ibas a volver, en que todo iba a estar bien. Pero no despertaste, y fue ahí cuando todo mi mundo se derrumbó.”Jimena Confessore
Lo cotidiano, que es lo que más se extraña
Después del golpe, la carta se vuelve un inventario de cosas chicas. Y ahí está lo más lindo y lo más bravo a la vez: Jimena enumera lo que va aextrañar, y todo es de todos los días. El humor, los enojos, las locuras, las comidas, las quejas, los asados. TODO, dice, con mayúsculas, como gritando. Y aclara que no hay nada que vaya a llenar ese hueco. Es lo que pasa cuando alguien se va: lo que más duele no son los grandes momentos, sino la rutina que ya no está.
También hubo lugar para el agradecimiento. Lo definió como "el mejor que nos pudo tocar" y destacó que dio todo por sus tres hijas (Julieta, Candela y ella) y por Paula Franco, su esposa, "el amor de tu vida". Hacia el final, le dejó una promesa que es casi un juramento entre hermanas: "Quedate tranquilo, pa, que nosotras vamos a cuidar de mamá por vos".
- La carta repasó costumbres cotidianas: el humor, los enojos, las locuras y los asados de los domingos.
- Jimena describió las maniobras de reanimación y el momento exacto en que perdió la esperanza.
- La familia la integran las tres hijas y Paula Franco, la esposa, a quien le dedicó un "te vamos a cuidar".
- La publicación recibió miles de interacciones y mensajes de colegas y allegados al meteorólogo.
- Julieta y Candela también dejaron sus palabras en la misma publicación de Instagram.
El cierre de Jimena es de los que no necesitan adornos: "Te voy a amar eternamente, pa. Gracias por todo lo que nos diste, por todo lo que fuiste y por haber sido mi papá. Ojalá pudiera abrazarte una vez más y decirte cuánto te amo". Y una línea final, corta y seca, que suena a tatuaje: "Te voy a extrañar toda la vida".
Más allá del dolor de la familia, que es lo que importa, la publicación dejó flotando algo que le pasa a cualquiera que miró una vez el pronóstico del tiempo en la tele: la sensación de que este tipo ya era parte de la casa. Por eso mi recomendación, si te copa el tema, es simple: andá a leer la carta entera en Instagram. Son pocos minutos y te deja pensando un rato largo en lo rápido que se va la vida y en cómo, a veces, lo que más se extraña son los asados del domingo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.