Hombre contra máquina, jaula de verdad: un influencer terminó con la mano rota peleando con humanoides en San Francisco
La startup REK montó un show con robots teledirigidos por pilotos con realidad virtual. La Comisión Atlética de California le envió una carta de cese y desistimiento y el CEO ya avisó que habrá más eventos.
¿Qué pasa cuando un humano se sube a un ring a pelear contra un robot que tiene tu misma altura y el doble de tu peso? Lo que le terminó pasando a Frankie LaPenna, un influencer estadounidense que aceptó subir a una jaula octogonal en San Francisco para enfrentarse a humanoides controlados a distancia. LaPenna terminó con una mano lesionada, varias caídas en el piso y una intimación oficial del organismo que regula las peleas en California.
El evento se llamó Human vs. Robot y se hizo el 18 de septiembre de 2026 en San Francisco. Lo organizó REK, una startup que se presenta como una liga de combate con humanoides. El lema, casi una declaración de principios, es robots reales, combate real. Y vaya si fue real: LaPenna firmó antes de subir una exención que liberaba a la empresa de toda responsabilidad, incluso la muerte. O sea, entró al ring a sabiendas de que podía salir lastimado de verdad.
Cómo se maneja un robot que pelea
Acá viene lo más llamativo del asunto. Estos humanoides, que miden 1,83 metros y tienen estructura de acero, no pelean solos ni con inteligencia artificial propia. Detrás de cada máquina hay un piloto humano sentado con un visor de realidad virtual, como los que se usan en los videojuegos, pero conectado al robot en tiempo real. El sistema es parecido al que se usa para pilotar drones profesionales en forma remota: el operador ve a través de los ojos del robot y, cuando gira la cabeza o mueve los brazos, la máquina imita esos movimientos. Es, en criollo, como manejar un disfraz de robot gigante a control remoto.
LaPenna, que mide 1,65 metros, entró a la jaula con casco y protecciones. En los tres combates que hizo les conectó varios puñetazos y hasta los derribó más de una vez, pero los robots se levantaban en segundos y seguían. La lesión en la mano se la llevó al golpear el armazón metálico de uno de ellos. La escena fue vista en vivo por unas cien personas y, por supuesto, se hizo viral.
Qué dice el Estado de California
El problema para REK no fue la pelea en sí, sino que la hizo sin pedir permiso. La Comisión Atlética del Estado de California, que es la que regula el boxeo, el kickboxing y las artes marciales mixtas en todo el territorio, le envió una carta de cese y desistimiento. El organismo fue claro: cualquier combate en el que participe un ser humano en California necesita autorización previa, y promover un evento no autorizado es un delito menor.
- El CEO de REK, Cix Liv, respondió en redes tras recibir la carta con un entusiasta Lo logramos, muchachos.
- Su defensa legal es técnica: la normativa define combate como un enfrentamiento entre dos personas, así que para él un robot no encaja en la categoría y la empresa no necesita permiso.
- La Comisión no quedó conforme e informó que evalúa nuevas directrices a medida que avance la tecnología robótica, lo que deja la puerta abierta a una regulación específica para estos eventos.
- Liv ya anunció que REK seguirá con nuevos eventos, aunque por ahora no se conocen fechas ni lugares.
Lo que cambia para el usuario común, más allá de la espectacularidad del show, es el antecedente. California, que es de donde suelen salir las reglas que después se copian en otros estados y países, ahora tiene que decidir si este tipo de espectáculo es una pelea deportiva que necesita regulación, un show tecnológico o directamente un riesgo que hay que prohibir. Y mientras tanto, del otro lado, quedan las preguntas incómodas: ¿cuántas lesiones más hacen falta para que se reglamente?, y, sobre todo, ¿qué pasa el día que un humanoide sea todavía más fuerte y pesado?
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