El Gordis dejó el micrófono y abrió su propio templo de la smash en Palermo: probé las cinco y te cuento cuál vale la pena
Federico Perales, el creador de contenido gastronómico que se hizo famoso reseando hamburguesas, abrió en Fitz Roy y El Salvador un local con cinco variedades, pantallas para autopedido y un medallón que ya es marca registrada.
Llegué a la esquina de Fitz Roy y El Salvador con una sola pregunta en la cabeza: si El Gordis se banca durante tres años probando hamburguesas ajenas, ¿aguanta la propia? La respuesta, después de una fila de veinte personas un martes al mediodía, es que parece que sí. La nueva Gordis Burger abre sus puertas en Palermo con cinco variedades en carta, un salón cómodo para comer en el lugar y la promesa de que la receta no es un invento de último momento.
Cinco hamburguesas, dos caminos para pedir
La carta es corta y al pie. Las cuatro de carne arrancan en 16.000 pesos y llegan hasta 28.000. La Clásica, la Tasti y la Cuarto salen 16.000 simples y 22.500 las dobles. La Bacon, un escalón arriba, se consigue a 21.500 simple y 28.000 doble. Para los que van por la de pollo, hay una sola Chicken a 16.000.
- Clásica: cheddar, pepinos encurtidos, cebolla y Salsa Gordis. Simple 16.000, doble 22.500.
- Tasti: tomate, lechuga y la versión propia de la salsa. Simple 16.000, doble 22.500.
- Cuarto: cheddar, cebolla, ketchup y salsa de la casa. Simple 16.000, doble 22.500.
- Bacon: cebolla crocante, bacon glaseado, cheddar y salsa específica. Simple 21.500, doble 28.000.
- Chicken: medallón de pollo crocante, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, ranch y mostaza con miel. 16.000.
El local permite comer en el salón o retirar el pedido. No tiene reparto propio desde Fitz Roy: las entregas se manejan desde una cocina separada. Para comprar hay dos opciones: la pantalla táctil, con pago electrónico o tarjeta, o la fila clásica en la caja. La Salsa Gordis extra sale 1.000 pesos.
La receta: tres cortes, una sola mezcla
Las cuatro de carne van en pan brioche y son estilo smash, bien aplastadas a la plancha. Perales contó que la mezcla lleva 50 por ciento de vacío, 40 por ciento de tapa de asado y 10 por ciento de grasa. Las papas, otro capítulo aparte, llevan un sazonado con hierbas y especias que ya se nota en la primera tanda.
Después de tres años reseando hamburguesas, El Gordis se juntó con un empresario gastronómico y un chef ejecutivo para cerrar las recetas. El proyecto demandó un año y tres meses de desarrollo. El local, según me dijeron, llegó a despachar 3.000 hamburguesas en una sola jornada durante la etapa previa a la apertura.
Me fui con la Clásica doble en la mano, mordí y entendí por qué la insistencia con el vacío y la tapa. El pan sostiene brioche, la carne se siente y la Salsa Gordis justifica esos 1.000 pesos extra. Palermo tiene un nuevo candidato a parada fija y la fila lo sabe. Al elegir una hamburguesa, qué pesa más: el precio, los ingredientes o poder comerla ahí mismo?
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