Doomsday, la épica que los Russo quieren rodar como si fuera un western de Leone
Los hermanos citan "Hasta que llegó su hora" como espejo creativo para una película de 165 minutos que apuesta a sacar a la gente del sillón y mandarla al cine.
Vayan preparándose porque la nueva de los Russo se larga con pretensiones de western crepuscular. Sí, la de los Vengadores. Anthony y Joe Russo, esos dos que ya saben lo que es vaciar salas y llenar estadios con un blockbuster, dijeron en una charla con AP News que la película que más los está orientando para "Vengadores: Doomsday" no es otro cómic ni una saga anterior del MCU: es "Hasta que llegó su hora", la joyita de Sergio Leone de 1968, con Charles Bronson y la armónica de Ennio Morricone sonando de fondo.
Leone como manual de instrucciones
Anthony Russo lo contó con una frase que parece salida de una clase de cine: "Joe y yo crecimos con todo tipo de cine, pero los westerns siempre han sido muy especiales para nosotros". Lo que les interesa del italiano no es el polvo del desierto ni los duelos al mediodía, sino algo más difícil de copiar: la manera en que Leone combinaba planos enormes con silencios que duelen. Es esa mezcla de escala cinematográfica con intimidad emocional la que los Russo quieren llevar a un universo de superheroes disfrazados de justicieros.
“Al igual que el western, el cine de superhéroes fue declarado muerto en distintas épocas después de períodos de saturación del público, y sin embargo encontró la manera de volver con obras de peso.”Anthony Russo, en diálogo con AP News
- Referencia principal: el western crepuscular de Leone, no el de John Ford ni el revisionista de los 70.
- Duración proyectada: 165 minutos, casi las tres horas del clásico italiano.
- Método de trabajo: arranque de producción sin guion terminado, según los propios directores, para abrir espacio a la improvisación.
- Apuesta central: que la película funcione como evento de sala y no como producto más del catálogo de streaming.
- Mirada histórica: el western y el género de superhéroes comparten, según Russo, ciclos de "muerte" y resurrección.
Hay algo enternecedor en la idea (y al mismo tiempo preocupante) de que los Russo pretendan meter la respiración de Leone adentro de un traje de Iron Man. Porque la pregunta del millón sigue siendo la misma de siempre: ¿puede un blockbuster de tres horas conservar la intimidad de un duelo bajo el sol del oeste? O la lógica del universo compartido se termina comiendo todo, incluso la escala humana que los directores juran querer cuidar.
La incertidumbre como método
Mientras tanto, un detalle que a esta altura ya es marca registrada de los Russo: comenzaron a rodar sin el guion terminado. Lo presentaron como una decisión creativa, casi artesanal, como quien improvisa una jam session. Algunos lo verán como sello de autor; otros, como una manera elegante de llamar a algo que en cualquier otra industria sería un problema de planificación. Habrá que ver si el resultado suena a Morricone o a ruido de estudio.
Mi recomendación, si les gusta el riesgo: vayan a verla en pantalla grande, con pochoclo y la paciencia necesaria para sentarte dos horas y tres cuartos. Si la épica funciona, va a ser una de esas raras veces en que el MCU se parezca más al cine grande que a la máquina de merchandising. Y si no funciona, al menos nos queda la ironía de haber imaginado a los Vengadores a los tumbos por un polvoriento pueblo del Lejano Oeste.
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