Doce capítulos, un gato negro y un ninja al borde del colapso existencial
Black Torch llega a Crunchyroll con una historia corta, intensa y con más preguntas que respuestas sobre qué hacer cuando un espíritu se te mete en el cuerpo.
Acá va un consejo que les regalo gratis: si un día encuentran un gato negro herido en un bosque, sáquenle una foto y sigan caminando. No lo acaricien, no lo rescaten, no le ofrezcan agua. Porque si hacen eso, como le pasa al pobre Jiro en Black Torch, lo que sigue es que el gato resulta ser un espíritu milenario, usted termina con una herida mortal y, para colmo, el bicho se mete adentro de su cuerpo para salvarlo. Gracias, universe.
La serie es una adaptación del manga de Tsuyoshi Takaki, tiene doce episodios disponibles en Crunchyroll y dura menos de seis horas en total. O sea, se ve entera en una tarde lluviosa, con mate y frazada, y todavía sobra tiempo para arrepentirse de las decisiones tomadas.
De qué va, sin spoilers y sin vueltas
Jiro es un pibe entrenado por su abuelo en artes ninja, un dato que ya de por sí suena a hobby de jubilado con demasiado tiempo libre. Lo distintivo es que puede hablar con los animales, lo cual abre un abanico de situaciones incómodas: imagine discutir con una paloma sobre el precio del boleto de colectivo. Rago, en cambio, es un mononoke con forma de gato negro que pasó años sellado y que, literalmente, no tiene nada mejor que hacer que volverse roommate involuntario de un adolescente.
Después del encuentro inicial, la fusión los obliga a compartir cuerpo, algo así como un compañero de departamento que nunca se va, no paga alquiler y encima le da poder sobrenatural al huesped. La dupla recalada en la Oficina de Espionaje, dentro del departamento Black Torch, cuya tarea es ocuparse de espíritus malignos. Traducción burocrática: les pagan para que otros hagan el trabajo sucio mientras Jiro y Rago discuten sobre límites personales.
El manga original fue cancelado en 2018 tras diecinueve capítulos. Es decir, estamos ante una de esas historias que la industria decidió que no daban para más. Y acá es donde el fan service emocional entra en juego: saber que la fuente es breve le agrega un condimento particular. Uno ve la serie sabiendo que el material es corto, que no hay grandes revelaciones guardadas para temporadas futuras, y eso cambia la forma de mirar cada capítulo.
Mi veredicto
¿Vale la pena? Sí, si te gustan las series que se resuelven rápido y no te da ansiedad cerrarlas sin haber entendido quién es quién. La relación entre Jiro y Rago es el motor real, más que los combates con monstruos, y eso se nota incluso en una producción que no cuenta con presupuesto para lucirse demasiado. Black Torch es de esas joyitas breves que cumplen sin prometer demasiado: ideal para una tarde cualquiera, sin obligations ni continuidad. Recomendada con doble turno.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.