Canarias, cavall y un tal Ritchie se sacan de encima el aburrimiento con plomo y buggies
Henry Cavill y Jake Gyllenhaal se suben a la Toyota del macho vitaminado bajo la dirección de Guy Ritchie, que vuelve a sus andanzas de siempre con la diferencia geográfica como único giro memorable.
Dicen que Guy Ritchie ya no podía filmar persecuciones en Londres porque los vecinos empezaron a tirar las cáscaras de banana por la ventana en señal de protesta. El tipo agarró entonces un mapa, clavó un alfiler en Tenerife y resolvió el problema contratando a Henry Cavill y Jake Gyllenhaal, que son más lindos que un carrito con helado en una playa del sur. La película se llama «En la zona gris» y, spoiler mediante, la zona gris no es la franja horaria ni la zona de Barracas: es el archipiélago entero, sojuzgado por un millonario misterioso al que todavía no conozco pero ya le tengo desconfianza.
La premisa es la de siempre, y eso no es un defecto, es la marca registrada. Un poder turbio, conspiraciones, criminales, disparos, explosiones y, como novedad turística, carreras en buggy por la arena. Ritchie filmó en Tenerife y se nota, para bien: la luz canaria se vende sola y los planos de costa tienen ese punto de postal que justifica el viaje. Lo que sigue intacto es el libreto hecho con piezas de LEGO viejas: encajan, pero ya las vimos en «Snatch», «Operación U.N.C.L.E.» y los «Sherlock Holmes». El director no se reinventa, simplemente se muda de ciudad.
El casting y la puesta en escena
Henry Cavill llega como ese amigo que uno invita a una mudanza porque carga las heladeras sin quejarse: presencia física, mandíbula esculpida, cero queja. Jake Gyllenhaal, en cambio, es el que discute dónde va el sillón y termina ganando. La pareja funciona porque no se parecen en nada, que es la materia prima que Ritchie mejor sabe administrar. Acompañan Carlos Bardem, que ya lleva el gótico ibérico en el ADN, y un archipiélago entero que funciona como tercer personaje, lo cual no es poco: un Tenerife que pasa de postal de WhatsApp a tablero de tiroteo en menos de un plano.
- Protagonistas: Henry Cavill y Jake Gyllenhaal, con Carlos Bardem como refuerzo ibérico.
- Rodaje íntegramente en Tenerife, escenario que manda tanto como los actores.
- Trama de acción con millonario, conspiraciones, persecuciones y explosiones como decoración.
- Dentro de la filmografía de Ritchie, la película se codea con «Snatch», «Operación U.N.C.L.E.» y los «Sherlock Holmes».
Serie incluida y promo turística
«En la zona gris» completa una agenda del director que combina cine y televisión con títulos como «The Gentlemen», «Mobland» y «El joven Sherlock», sin contar «Capital», que sigue en el horno. Es el Ritchie que ya conocíamos, pero con paisaje nuevo y marketing de crucero. Si usted estaba pensando en pasar unas vacaciones en Canarias, sepa que la peli oficia de folleto: playas, volcanes y persecuciones en buggy, todo en un solo paquete.
Mi recomendación, sin demasiadas vueltas: si le gusta Ritchie de toda la vida, vaya y goce. Si espera que el archipiélago le cambie el alma al relato, lleve expectativas tipo viaje en micro a la Costa, no de transatlántico. Es acción correcta, con buena factura visual y dos estrellas enormes que se prestan al juego. Para el sánguche de domingo a la tarde y después la siesta, viene como anillo al dedo.
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