Bublik se cortó la mano con un puñetazo a la heladera, se vendó y dejó afuera a Nakashima en Shanghai
El kazajo arrancó con el pie izquierdo, se lastimó la mano derecha tras perder el primer set y terminó festejando en tres parciales. Ahora lo espera Zverev, el segundo del mundo.
Pará y mirá esta locura: Alexander Bublik perdió el primer set, se rompió la raqueta contra el piso, le metió un puñetazo a una heladera, se cortó la mano, se la vendaron, se recuperó y terminó ganando. Así, tal cual. El kazajo venció al estadounidense Brandon Nakashima por 6-7 (7), 6-3 y 7-6 (5) en el Masters 1000 de Shanghai y se metió por primera vez en los octavos de final del torneo chino. Casi dos horas y media de un partido que parece sacado de una serie de Netflix.
Una reacción que quedó en la piel
El quiebre del partido llegó cuando Nakashima le ganó el primer set con un revés paralelo en el tie-break. Ahí, Bublik, que ya venía masticando bronca, descargó toda su furia contra su raqueta, la hizo pedazos contra el piso y, mientras caminaba al banco, le pegó un golpe a una heladera del vestuario. La mano derecha pagó los platos rotos: corte profundo, vendaje y atención médica para poder seguir en cancha. Imagen insólita, de esas que uno no suele ver en el circuito.
Con la mano prácticamente inmovilizada y el marcador en contra, el kazajo encontró otro aire. Sacó a relucir su derecha, esa que tenía parcialmente comprometida, y se quedó con el segundo set con bastante claridad. El tercero fue palo y palo, pero Bublik aguantó mejor la presión y lo resolvió en otro tie-break, esta vez 7-5 a su favor para desatar el desahogo. Match point adentro y a otra cosa.
Un cuadro bravo y un rival de peso
Hasta acá, el camino del número 22 del mundo en Shanghai había tenido sus bemoles. Venía de una eliminación rápida en el ATP 500 de Beijing y arrastraba tres salidas tempranas en sus visitas anteriores al Masters chino (2019, 2024 y 2025). Por eso meterse entre los dieciséis mejores tiene un sabor especial: nunca había pasado esa ronda en este torneo. En su debut en Shanghai se sacó de encima al checo Tomas Machac (75°), y ahora sacó a Nakashima (19°) en un cruce que pintaba chivo y terminó a puro nervio.
Lo que viene es directamente otro deporte: en octavos lo espera el alemán Alexander Zverev, el número dos del ranking, que viene de dejar en el camino al francés Quentin Halys por 6-4, 6-7 (8) y 6-3. Bublik ya sabe lo que es ganarle -es uno de los pocos que lo tiene en el radar-, pero llegar con la mano vendada a un cruce así es, como mínimo, una prueba de carácter. ¿Le alcanzan las manos y la muñeca para bancarle el ritmo al alemán? Lo sabremos en las próximas horas.
- Título ATP: Bublik acumula nueve títulos en el circuito, cinco sobre superficie rápida.
- Rival de octavos: Alexander Zverev (2° del mundo), que viene de superar a Quentin Halys en tres sets.
- Próxima fecha: el Masters 1000 de Shanghai continúa este martes con los partidos de octavos de final en el Qizhong Forest Sports City.
Mientras tanto, yo me quedo con una imagen: la de un tipo que se lastimó la mano con su propio enojo y, en vez de tirar la toalla, se la vendó y fue a buscar el partido. Tiene nueve títulos el flaco, y lo que acaba de mostrar en Shanghai explica por qué. Veremos cuánto le dura la adrenalina ante Zverev. Lo sigo cubriendo desde acá, muchachos.
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