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SÁB, 19 SEPT 2026
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Ulzana, dos copias y una sola película: el western que Aldrich y Lancaster se repartieron sin ponerse de acuerdo

Estrenada en 1972 con Burt Lancaster como protagonista, La venganza de Ulzana circuló con dos montajes distintos según el continente. Una rareza de época que Arturo Pérez-Reverte se empecinó en reivindicar.

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Gwen PritchardCultura y espectáculos · 19 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Vamos con una de esas curiosidades que confirman la máxima de que en cine nunca se termina de ver la misma película. La venganza de Ulzana, el western que Robert Aldrich rodó en 1972, llegó a las salas con dos montajes diferentes según fuera a verse en Estados Unidos o en Europa. Un quilombo de época que, sin embargo, no se nota a simple vista.

Dos versiones, un mismo metraje

El montaje estadounidense fue supervisado por el propio Aldrich, el director. El europeo, en cambio, llevó la firma de Burt Lancaster, que se metió de lleno en la edición. Las dos copias duran parecido, pero no dicen lo mismo: hay escenas que aparecen en una y no en la otra, y el caso más resonante es el de Aimee Eccles, cuya amante indígena del personaje de Lancaster fue borrada sin más del corte europeo (las paradojas del mercado internacional, dirían los manuales).

La historia arranca con Ulzana fugándose de una reserva donde lo habían hecho puré, y a partir de ahí desata una seguidilla de ataques junto a un grupo de apaches. Sale a buscarlo la caballería estadounidense con la ayuda de McIntosh, un explorador que se prende en la persecución. Eso, en criollo, es toda la película: una cacería que organiza el relato de punta a punta.

Ford, la sombra del guion

El guion lleva la firma de Alan Sharp, que no se hizo el distraído y reconoció haber mamado de Centauros del desierto, la The Searchers de toda la vida. La idea, dijo, era tirarle un guiño a John Ford a través de esta historia. Una manera elegante de avisar que conviene ver la película con el manual fordiano abierto en la mesa de luz.

“Una obra maestra de Robert Aldrich, una película extraordinaria y muy poco conocida.”Arturo Pérez-Reverte

La crítica la recibió bien y Aldrich estaba orgulloso del resultado. La boletería, en cambio, la miró de reojo y pasó de largo. Décadas después, Pérez-Reverte la levantó del polvo y la puso en su lista de westerns que merecen una segunda oportunidad, con un énfasis especial en la violencia del arranque: según él, hay una escena inicial en la que un soldado mata a una mujer que define el tono de todo lo que viene después.

  • Western de 1972 dirigido por Robert Aldrich y protagonizado por Burt Lancaster.
  • Dos montajes según el mercado: uno supervisado por el director para Estados Unidos y otro editado por Lancaster para Europa.
  • El personaje de Aimee Eccles fue eliminado del montaje europeo.
  • El guion de Alan Sharp reconoce la influencia de Centauros del desierto, de John Ford.
  • Pérez-Reverte la calificó como una obra maestra muy poco conocida del cine estadounidense.

Mi recomendación es directa: si la van a buscar, fíjense de qué copia se trata antes de sentarse en el sillón. Y si les copa el cruce entre Ford y un western más cínico de los años setenta, esta película tiene exactamente esa mezcla. Para una sobremesa de finde, con café de por medio, viene perfecto.

GP
Gwen PritchardCultura y espectáculos

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