Obsidian se muda al garage de Bethesda y sigue laburando con su Fallout, que sigue siendo un misterio con piernas
Xbox acomodó sus estudios como quien ordena un placard: el equipo de New Vegas ahora reporta a Bethesda Softworks, y su próximo juego postapocalíptico sigue en pie sin que nadie sepa si es el cinco o un pariente lejano. Mientras tanto, Halo se va a Activision y Forza se da un abrazo fraternal.
Vayan preparándose para el comunicado corporativo con aroma a tetera: Microsoft reorganizó sus estudios como uno ordena los cajones después de la mudanza, y la noticia más jugosa es que Obsidian Entertainment pasó a depender operativamente de Bethesda Softworks. Traducido al criollo: el que hizo Fallout: New Vegas ahora labura en la misma oficina que el que hizo Fallout 4 y 76. Imaginen la reunión de consorcio. (spoiler: probablemente dura cuatro horas y nadie lleva facturas).
La confirmación llegó de la mano de Matt Booty, vicepresidente ejecutivo y director de contenido de Xbox, que salió a aclarar que el nuevo Fallout de Obsidian sigue en desarrollo. Hasta ahí, las buenas noticias. Las no tan buenas: nadie en Microsoft ni en Bethesda se animó a decir si estamos hablando de Fallout 5, de una entrega derivada o de ese primo del interior que nadie sabe bien qué hace pero aparece cada verano. La ambigüedad es tan grande que casi podría ser una mecánica de juego.
Cambio de oficina, no de identidad
Booty se encargó de tirar un manto de tranquilidad sobre los fans más ansiosos. La mudanza no significa que Obsidian pierda su sello de fábrica, esos diálogos filosos y esa habilidad para meter sistemas complejos sin hacerlos odiar. La comparación que usó el ejecutivo es con la relación entre Bethesda e id Software: cada uno hace lo suyo, pero comparten infraestructura. Algo así como cuando en una pyme el dueño le presta el depósito al primo sin cobrarle alquiler, pero igual revisa qué entra y qué sale.
El estudio, mientras tanto, viene de pasar por meses complicados: hubo recortes, proyectos cancelados y hasta se bajó la secuela de Avowed para concentrar energías en el Fallout. Una decisión discutible, claro, pero comprensible si tenemos en cuenta que la saga postapocalíptica es la gallina de los huevos de oro de la familia. Si vas a poner todas las fichas sobre la mesa, mejor que sea en un paño verde conocido.
El resto del placard reordenado
- El próximo Halo deja de ser asunto interno y pasa a manos de Activision, lo que abre interrogantes sobre cómo se va a manejar una franquicia tan cara para la historia de Xbox fuera del corral de la casa.
- Las dos divisiones que vienen trabajando en Forza se fusionan en una sola, un movimiento que en criollo significa menos despachos con la misma agenda y, ojalá, menos mensajes contradictorios sobre qué juego sale primero.
- Ninja Theory, el estudio detrás de Hellblade, quedó en el ojo de la tormenta: se mencionó un posible cierre, aunque la cosa no se presentó como decisión tomada. Habrá que esperar a ver si la tijera pasa de largo o no.
- En paralelo, hay varios proyectos vinculados a la marca Fallout en marcha en distintos equipos, lo que alimenta la sospecha de que el anuncio grande puede ser algo más ambicioso que un juego.
Mientras tanto, la pregunta del millón sigue flotando como radiactiva en el yermo: ¿qué van a meter en la próxima entrega? Yo, modestamente, sueño con un sistema de facciones tan sucio y vivo como el de New Vegas, con diálogos que de verdad te dejen optar entre ser un santo o un miserable sin que el juego te mire con cara de desaprobación. Pero esa, claramente, es mi opinión. La de Microsoft, por ahora, es un comunicado prolijo y un podcast pendiente.
Mi recomendación, si les interesa el tema, es simple: sigan de cerca los próximos Xbox Showcase y mantengan expectativas con el bolsillo abierto. Cuando una empresa muda equipos de un lado a otro, suele ser porque quiere tener todo listo para mostrarlo cuando llegue el momento. Y ese momento, saben, siempre llega.
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