Voz Diario  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 -0,32%Dólar MEP $1.534,70 -0,48%Riesgo país 515 pb +0,98%
VIE, 18 SEPT 2026
Vida

La Feria del Libro de Neuquén se despide con precios desde dos mil pesos y un fin de semana cargado de propuestas

La edición 2026 entra en su tramo final con dos globas repletas de libreros de todo el país, lecturas en vivo, música, juegos educativos y gastronomía. Una guía con nombre de crónica para no perderse nada antes del domingo.

CW
Carolina WehbeSociedad · 17 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Vine temprano a Neuquén porque sabía que este fin de semana la Feria Internacional del Libro se juega sus últimas cartas y no quería llegar cuando ya hubieran guardado las cajas. La mañana todavía estaba fresca cuando crucé el predio y lo primero que me llamó la atención fue la cantidad de gente que se movía entre las dos globas, con bolsas de tela repletas de volúmenes y chicos que corrían con libros recién comprados como si fueran tesoros. La postal, se sabe, se repite cada año: la feria como punto de encuentro, pero también como termómetro de cuánto está dispuesto a gastar el bolsillo del lector promedio en este 2026.

Un rango de precios que obliga a mirar antes de comprar

El dato que más me sorprendió, y que vale la pena repetirlo antes de armar la mochila, es que hay títulos desde 2.000 pesos. Es el piso de la oferta, una cifra que sigue siendo accesible si se la compara con lo que se ve en las grandes cadenas de librerías. Pero la feria, como me señaló Marta, de 52 años, que recorría los stands con su nieta de la mano, también es un lugar para darse un capricho: algunas ediciones más exclusivas trepan por encima de los 70.000 pesos y están dirigidas a coleccionistas o a quienes buscan rarezas. El rango, entonces, es enorme, y conviene tenerlo presente antes de empezar a preguntar precios.

  • Literatura infantil y novedades editoriales para público general.
  • Obras de autores patagónicos que suelen quedar afuera de las grandes cadenas.
  • Presentaciones, charlas con escritores y lecturas en vivo.
  • Espectáculos musicales y experiencias inmersivas.
  • Gastronomía y juegos educativos para distintas edades.

Dos globas, una misma pasión

La venta se reparte entre dos globas que reúnen a libreros llegados de distintos puntos del país, y esa variedad se nota a simple vista: hay stands de editoriales patagónicas que conviven con otros de Buenos Aires, Mendoza y el norte argentino. Para quienes quieran concentrar la visita en la búsqueda de lecturas, el consejo que me dieron los propios feriantes fue sencillo: arrancar por el tipo de libro que se busca y dejar un margen para perderse. La producción regional, en particular, ofrece títulos que no suelen encontrarse en los escaparates de las grandes librerías y que aparecen aquí como una pequeña ventana a la identidad de la Patagonia. Esa misma recomendación me la dio Rubén, de 47 años, librero chaqueño que atiende una concesión anual en la feria, convencido de que el mejor souvenirs de la visita es un libro que después cuesta encontrar.

El plan, además, puede extenderse más allá de los stands. Durante estos diez días la programación incluye charlas con escritores, presentaciones, lecturas en vivo, música y experiencias inmersivas que transforman al paseo en una salida con intereses diversos. Para las familias, la feria suma juegos educativos pensados para distintas edades y una oferta gastronómica que permite convertir la recorrida en una jornada completa. La idea, coinciden los organizadores, es que nadie tenga que elegir entre buscar una novedad editorial y pasar un buen rato con los chicos, porque todo puede convivir en una misma mañana.

El cierre, otra vez entre las globas

Me fui cuando el sol ya pegaba fuerte sobre las lonas blancas y la gente empezaba a buscar sombra con el libro recién comprado. Antes de retirarme volví sobre mis pasos y me detuve donde había empezado la mañana: las dos globas todavía palpitando, los chicos con sus bolsas de tela, los lectores empedernidos comparando tapas. La Feria del Libro de Neuquén, en su tramo final, se muestra como lo que es: un lugar para comprar barato, curiosear caro, escuchar a un autor patagónico y, de paso, almorzar con la familia. Un plan que, al menos hasta el domingo, sigue valiendo la pena.

CW

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo