Saltar al contenido
Voz Diario
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.570,00 +0,64%Dólar blue $1.570,00 +0,32%Dólar MEP $1.581,10 +0,39%Riesgo país 805 pb +2,29%
MAR, 03 NOV 2026
Entretenimiento

Bertha, Agnes y una tregua que dura lo que dura una distancia

La cuarta temporada de la serie de Julian Fellowes retoma las rivalidades de la alta sociedad neoyorquina y suma tramas que empujan los límites del relato.

GP
Gwen PritchardCultura y espectáculos · · lectura 2 min
Bertha, Agnes y una tregua que dura lo que dura una distancia

Hay algo muy humano en ver a dos señoras que se odian cuando una de ellas se va de viaje. Bueno, así arranca la cuarta temporada de «La edad dorada»: con los Russell y los van Rhijn otra vez enfrentados en la Nueva York de finales del siglo XIX, pero con la distancia física haciendo de árbitro. (Y yo, que llevo años mirando estas peleas de salón, ya sospecho que la tregua va a durar lo que dure el pasaje en barco).

La serie, creada por Julian Fellowes, vuelve con Christine Baranski, Cynthia Nixon y Carrie Coon al frente de un reparto que suma personajes secundarios cada vez con más peso. La promesa es resolver tramas que vienen sembradas desde el primer episodio, y la producción mantiene el cuidado visual de las temporadas anteriores.

Los Russell y los van Rhijn, cada uno en su frente

George Russell enfrenta dificultades políticas que amenazan su monopolio ferroviario. Bertha viaja a Inglaterra para acompañar a su hija Gladys, ahora marquesa, en el nacimiento de su hijo. Mientras tanto, Agnes van Rhijn encontró nuevo anclaje en las instituciones históricas de la ciudad y se prepara para recibir al presidente Grover Cleveland.

Lo que se mueve por fuera de la aristocracia

  • John, ex lacayo convertido en hombre de fortuna, intenta abrirse camino en una esfera social que no termina de aceptarlo, con nuevos proyectos en marcha.
  • Peggy, escritora e hija de familia acomodada, sigue navegando los prejuicios de la Nueva York decimonónica como mujer negra educada, incluidos los de su propio entorno familiar político.
  • Oscar Russell cierra un matrimonio que le conviene en varios sentidos, con un pacto que promete alimentar buena parte de la temporada.

Carrie Coon, ausente en los primeros episodios, está llamada a retomar el centro de la acción cuando Bertha regrese de Europa. La serie sigue siendo más generosa con los conflictos de las clases altas que con la vida del servicio doméstico, un límite que los arcos de John y Peggy empujan sin llegar todavía a cruzarlo del todo. Si me preguntan qué trama me genera más expectativa, mi respuesta es la de Peggy: quiero ver hasta dónde la serie se anima a mirar desde abajo.

GP
Gwen PritchardCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo