Amigorena se calza el delantal y deja el living: del guiso familiar al reloj de MasterChef
El actor reemplaza a L-Gante en MasterChef Celebrity, reconoce que nunca fue cocinero y admite que lo que más lo asusta es tener que apurar lo que en su casa hace sin apuro. Una charla donde la gastronomía aparece menos como talento y más como amor propio.
Hay una verdad incómoda que Mike Amigorena acaba de confirmar con una sonrisa: el que cocina rico en su casa no siempre está listo para hacerlo frente a cámaras, con cronómetro en mano y un jurado que mira cada corte. El actor es el reemplazante de L-Gante en MasterChef Celebrity (la salida del cantante se confirmó el 14 de septiembre) y, antes de meter la cuchara en la olla, decidió hablar de lo que sabe y, sobre todo, de lo que no sabe.
De la cocina de amigos a la cocina con tiempo contado
Amigorena lo dijo sin vueltas: "Es un gran desafío para mí porque no es lo mismo cocinar con todo el tiempo del mundo para amigos que cocinar en una hora para un jurado". La frase resume, mejor que cualquier análisis, el choque cultural que le espera. Porque el actor cocina con mimo, pero a fuego lento: con elantal de domingo, vino abierto y cero estrés. La televisión, claro, es otra cosa.
Su repertorio y la debilidad confesada
- Pescados, bien tratados, sin vueltas.
- Guisos y cazuelas, esos que piden paciencia y una mesa larga.
- Salsas de las que se hacen a ojo y con cariño.
- Pastelería: el casillero vacío, el que dice querer empezar a llenar.
- Un vínculo afectivo con varios compañeros que ya calienta el concurso.
“Tengo mucha afinidad con la cocina, pero bueno, no soy cocinero.”Mike Amigorena
Esa frase es casi un manifiesto. Amigorena se coloca del lado del que disfruta, no del que ejecuta. Cocina por amor al arte (y al comensal), pero sin pretender que eso lo habilite a plantarse frente a un jurado con ínfulas de chef. Es, también, una manera inteligente de correr el eje: si te preguntan por tu nivel, mejor decir la verdad y bajar expectativas. Después, cualquier plato bien hecho será una sorpresa.
El jurado, esos tres que saben y uno que quiere conquistarlos
Sobre los evaluadores, Amigorena fue honesto: todavía no sabe cómo será el vínculo. Lo que sí anticipó, con la picardía del que sabe que necesita aliados, es que "saben y habrá que conquistarlos". Traducción: no alcanza con cocinar rico, hay que ganárselos. La pastelería aparece como su gran asignatura pendiente y el terreno donde más cómodo se siente, paradójicamente, es el de los guisos: esos platos que en casa se hacen sin reloj y que en MasterChef se convierten en una carrera contra el timer.
(Dato al margen: que un actor que se define como "no cocinero" entre a un concurso de cocina es la clase de movimiento que la producción celebra en silencio. Suma tensión, suma historia, suma audiencia.)
Si te copa la gastronomía con corazón más que con técnica, si te gusta ver a alguien aprender en cámara y si querés acompañar a un tipo que entra sin hacerse el chef pero con los brazos abiertos para el desafío, Amigorena es tu competidor. Mi recomendación: pegate al sillón con un buen plato cerca, porque lo más probable es que lo veas transpirar y, en el intento, enseñar algo. Y vos, mientras tanto, hacele el aguante desde casa. (Aclaración: si tenés un guiso en la olla, este es el momento de prender la cocina.)
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